Glosario

Me parece importante plantear definiciones de conceptos indispensables para entender el mundo en la actualidad. Por ahora cito algunas definiciones del Diccionario de Economía Política de E. F. Borisov, V. A. Zhamin, M. F. Makarova, et al que considero buen material para comenzar. En su momento ampliare todo con información mas reciente, pero estos pasajes son plenamente vigentes. Vale la pena usar lo que legó la URSS.

ACUMULACIÓN DEL CAPITAL:

Transformación de la plusvalía en capital. La fuente de la acumulación capitalista radica en la plusvalía creada por el trabajo no remunerado de los obreros asalariados. Los motivos propulsores de la acumulación del capital son la sed de ganancia de los capitalistas y la competencia. La acumulación del capital tiene lugar en el proceso de la reproducción capitalista ampliada. En el proceso de la acumulación del capital se efectúa la reproducción de las relaciones capitalistas de producción, se repite la explotación en mayor escala: aumenta el capital en manos de los capitalistas y, al mismo tiempo, crece el ejército explotado de obreros asalariados. Cuando, en una proporción dada, la plusvalía se divide en fondo para el consumo personal del capitalista y fondo utilizado para ampliar la producción, la magnitud de la acumulación será determinada por el volumen absoluto de la plusvalía. Todos los factores que contribuyen a elevar la plusvalía incrementan la acumulación del capital. Esto concierne, ante todo, al aumento del grado de explotación de los obreros, a la reducción de sus salarios por debajo del valor de la fuerza de trabajo. El crecimiento de la acumulación capitalista depende de lo que se eleve la fuerza productiva del trabajo, de la magnitud del capital en funciones, etc. La acumulación del capital se da cuando crece su composición orgánica, y conduce inevitablemente a la formación del ejército industrial de reserva, al paro forzoso. El crecimiento de la riqueza en manos de los capitalistas va acompañado del empeoramiento de la situación de los trabajadores.
Bajo el imperialismo, los monopolios tienen la posibilidad económica de aumentar sistemáticamente la acumulación a costa de la superganancia monopolista. Además de apropiarse de la plusvalía creada por los obreros en las empresas monopolistas, redistribuyen en su propio favor parte de la ganancia de las pequeñas, medias e incluso grandes empresas no monopolizadas. Los monopolios expolian a los pequeños productores de mercancías adueñándose de parte del producto necesario creado por estos últimos, explotan cruelmente a la población de los países poco desarrollados y dependientes. Sirve de importante medio de acumulación de capital en manos de los grandes monopolios, la militarización de la economía, la carrera de armamentos. En el proceso de acumulación del capital, se acentúan las contradicciones del capitalismo, se socializa la producción y el trabajo, se crean las premisas objetivas y subjetivas para que el socialismo sustituya al capitalismo.

ACUMULACIÓN SOCIALISTA:

Utilización de parte de la renta nacional de la sociedad socialista para ampliar la producción social y aumentar los fondos no productivos así como para formar reservas materiales y financieras. Bajo el socialismo, la acumulación se lleva a cabo para incrementar y perfeccionar la producción, para crear la base material y técnica del comunismo, para elevar el bienestar del pueblo. Son rasgos característicos de la acumulación socialista, la planificación y los ritmos elevados. La acumulación socialista se crea a cuenta del plusproducto y figura en la renta nacional como fondo de acumulación. Dicho fondo se compone de los medios de producción creados en el transcurso de un año por encima de los invertidos y de los artículos de consumo necesarios para remunerar el trabajo de los trabajadores que se incorporan de manera suplementaria a la producción. Son factores del rápido incremento de la acumulación socialista: el progreso técnico, la elevación de la productividad del trabajo, el hacer efectivo un régimen de economías, el incrementar la rentabilidad de las empresas, el aumentar el número de personas ocupadas en la economía nacional. En los países del sistema socialista mundial, durante largo tiempo se destina a la acumulación aproximadamente 1⁄4 de la renta nacional, lo que supera entre dos veces y dos veces y media a la parte de renta nacional que se acumula en los países capitalistas más desarrollados. La combinación óptima de acumulación y consumo permite ampliar la producción socialista y elevar incesantemente el nivel de vida material y cultural de los trabajadores. La acumulación socialista se lleva a cabo mediante inversiones básicas en la economía nacional. La parte fundamental de las acumulaciones se destina a aumentar los fondos de producción básicos y rotativos en las ramas de la producción material y en la esfera de la circulación mercantil. Parte de las inversiones fundamentales se destina a ampliar los fondos no productivos (vida cultural y servicio). A cuenta de las acumulaciones se aumentan las reservas estatales y los depósitos de producción acabada, así como los fondos de previsión de los koljoses. En el período del tránsito al comunismo se efectúan cambios esenciales en la estructura de acumulación. En la parte de las acumulaciones destinadas a las ramas de industria pesada, aumenta la proporción asignada al desarrollo de las ramas más progresivas (industria química, energía eléctrica, construcción de maquinaria,electrónica, técnica reactiva, energía atómica con fines pacíficos). Se incrementan las dimensiones absolutas y el peso especifico de las inversiones básicas en la agricultura, en la construcción de empresas e instituciones de carácter cultural y servicios, en ramas que producen artículos de consumo.

CAPITALISMO DE ESTADO:

En los países capitalistas, formas diversas de participación directa del Estado burgués en la economía del país. Uno de los elementos decisivos del capitalismo de Estado radica en la propiedad capitalista de Estado. El Estado capitalista puede poseer en propiedad bienes de distinto género: empresas industriales, de transporte, energéticas, vías y medios de comunicación, tierras y bosques, armamento y reservas de pertrechos de guerra, importantes recursos monetarios bajo el aspecto de ingresos presupuestarios y de imposiciones en instituciones crediticias del Estado. Existe también la propiedad mixta bajo el aspecto de las denominadas sociedades mixtas, que se forman mediante la adquisición de acciones de las empresas estatales por compañías privadas capitalistas o bien mediante la inversión de recursos estatales en las empresas privadas. En los países imperialistas, el capitalismo de Estado adquiere el carácter de capitalismo monopolista de Estado.

En los jóvenes países en desarrollo, en países coloniales que han conquistado la independencia política, el capitalismo de Estado desempeña una nueva función. Constituye un medio de lucha contra el capital extranjero, extirpa las raíces económicas de su dominio, contribuye a fortalecer y desarrollar la economía nacional. El sector estatal estimula cada vez más el rápido auge de las fuerzas productivas, crea las premisas económicas para que dichos países emprendan la vía no capitalista de desarrollo. En el periodo de transición del capitalismo al socialismo, el capitalismo de Estado representa una forma especial de subordinación de las empresas capitalistas a la dictadura del proletariado establecida con el fin de preparar las condiciones de la socialización socialista de toda la producción. En la U.R.S.S el capitalismo de Estado existió durante el período de transición, sobre todo bajo la forma de arriendo de empresas estatales a los capitalistas y bajo la forma de concesiones. A los capitalistas extranjeros se les concedió el derecho de explotar determinadas minas por cierto tiempo. Vencido el plazo del contrato, las empresas pasaron al Estado soviético. Mientras el contrato estuvo en vigor, el Estado recibió del capitalista la parte del producto establecida. Sin embargo, el capitalismo de Estado no alcanzó un desarrollo importante en la URSS. Ha sido utilizado en mayor escala en la República Democrática Alemana, en Rumania y en algunos otros países socialistas. A través del capitalismo de Estado, se van transformando las empresas capitalistas privadas. Pasan éstas, primero, por las formas inferiores del capitalismo de Estado —el estado adquiere la producción a precios fijos—; luego se establecen convenios en virtud de los cuales las empresas capitalistas elaboran materias primas proporcionadas por las organizaciones estatales, y finalmente el Estado adquiere la producción íntegra de las empresas mixtas, estatal-privadas. En las empresas mixtas, todos los medios de producción pasan, de hecho, a manos del Estado. Durante cierto período, los ex-capitalistas reciben cierta parte del plusproducto en forma de un determinado interés sobre el valor estimado de la propiedad que se les ha socializado.

CAPITALISMO MONOPOLISTA DE ESTADO:

Se da cuando los monopolios capitalistas unen su fuerza al poder del Estado burgués con el fin de mantener y afianzar el régimen capitalista, proporcionar a un puñado de magnates del capital ganancias máximas, aplastar el movimiento obrero revolucionario y el de liberación nacional, luchar contra los países del sistema socialista. Lenin definió el imperialismo no sólo como la época de los gigantescos monopolios capitalistas, sino, además, como la “época de la transformación del capitalismo monopolista en capitalismo monopolista de Estado”. La base económica de esta forma de capitalismo refleja el enorme crecimiento de la socialización de la producción en el marco del capitalismo, la concentración de capitales inmensos en manos de los principales monopolios cuyo poderío refuerza en grado nunca visto.
Mientras que en el período inicial del desarrollo del capitalismo monopolista el Estado burgués no intervenía directamente en la economía capitalista y la reproducción ampliada se efectuaba esencialmente sin mediación ni participación directa del aparato del Estado en la época de la crisis general del capitalismo , sobre todo en su etapa presente los monopolios utilizan en su propio interés la intervención del Estado en la vida económica del país y colocan a su propio servicio el aparato del poder estatal.

El hecho de que los monopolios, para conservar su dominio, se vean obligados a recurrir a la ayuda del Estado es una prueba de que el régimen capitalista se halla en el período de decadencia. En los países imperialistas el Estado aparece como uno de los recursos más importantes puestos en juego para salvar al régimen capitalista que, en trance de perecer, no quiere morir. La fusión, la unión del Estado burgués con el capital monopolista, fusión que constituye la esencia del capitalismo monopolista de Estado, se ha efectuado de tal modo que el Estado se he convertido en un comité que administra los negocios de la burguesía monopolista. No es el Estado el que se encuentra por encima de los monopolios, como sostienen falazmente los economistas burgueses sino al contrario: el gran capital monopolista utiliza el aparato del Estado como instrumento para multiplicar sus ganancias y reforzar su dominio. Esta utilización presenta formas diversas, ante todo la de “unión personal”, es decir, la de que los representantes o los propias jerarcas de los monopolios participen directamente en los gobiernos burgueses, o bien incorporen a los altos funcionarios del Estado a los consejos de administración de las uniones monopolistas. Ello da origen a una encarnizada lucha entre los monopolios por adueñarse de los puestos del poder estatal y aprovecharlos en interés de tal o cual grupo de monopolios rivales. La intervención del Estado burgués en la vida económica del país se lleva a cabo tanto convirtiendo en propiedad del Estado determinadas empresas y ramas de producción por medio de la nacionalización capitalista y del establecimiento de nuevas empresas a cuenta del presupuesto estatal, como por medio de la formación y de la ulterior ampliación del mercado estatal en el que los grandes monopolios venden lo que producen a precios ventajosos para ellos. Es característico de la propiedad estatal en las condiciones del capitalismo monopolista de Estado, el establecer empresas y ramas de la economía que poseen un valor sobre todo estratégico—militar. En los países imperialistas, la economía moderna adquiere cada vez en mayor grado una orientación bélica, se convierte en una economía militarizada, y el Estado pasa a ser un Estado policíaco—militar.
Con el capitalismo monopolista de Estado, el Estado burgués intenta “dirigir” e incluso “planificar” la economía de los países capitalistas. Semejantes tentativas que por regla general terminan en el fracaso, se deben por una parte al deseo de mostrar a los trabajadores de los países capitalistas que también en tales países es posible planificar la economía sin liquidar la propiedad capitalista privada y sin eliminar el poder de los monopolios. Por otra parte, se intenta hallar una salida a las contradicciones, cada día más hondas, del sistema de economía capitalista, al que son inherentes la anarquía de la producción, las crisis económicas, la desocupación en masa y la encarnizada lucha de clases. El Estado imperialista se esfuerza en vano por aplicar las denominadas medidas contra la crisis, por regular las relaciones entre el trabajo y el capital, organizar el abastecimiento de materias primas y la venta de la producción de las uniones monopolistas, y por llevar a efecto otras medidas que, según se afirma, pueden acabar con los vicios y lacras del capitalismo contemporáneo. El desarrollo del capitalismo monopolista de Estado se acelera cuando se agudizan las contradicciones del régimen burgués. De ahí que los períodos de guerras y preparaciones bélicas, así como los de crisis económicas y de conmociones políticas constituyan el tiempo en que más crece el capitalismo monopolista de Estado. Son importantes etapas de su desarrollo la guerra mundial de 1914-1918, la crisis económica mundial de 1929—1933, la segunda guerra mundial de 1939—1945 y el período postbélico, que se caracteriza por la militarización de la economía de los países capitalistas y por la carrera de armamentos.

En la presente etapa de la crisis general del capitalismo, el capitalismo monopolista de Estado se ha convertido en el rasgo mas característico del desenvolvimiento económico de todos los países imperialistas, en primer lugar de los Estados Unidos. Los socialistas de derecha, los revisionistas de nuevo cuño y los defensores declarados del imperialismo intentan presentar el capitalismo monopolista de Estado como un nuevo régimen social distinto del capitalismo “viejo”, “clásico”; afirman que el capitalismo moderno se va transformando en socialismo, que en él no existe ya proletariado ni burguesía, no se da la lucha de clases, y que obreros y capitalistas colaboran armónicamente en interés de la sociedad. En realidad, sin embargo, todas esas afirmaciones no son más que intentos de embellecer el capitalismo moderno y obstaculizar la creciente atracción que el auténtico socialismo ejerce sobre los trabajadores. En los países del capital, los conflictos sociales no se debilitan, las contradicciones irreconciliables desgarran a la sociedad capitalista. Los monopolios capitalistas intentan salvar estas dificultades utilizando más aun el Estado burgués en la lucha contra las masas populares, fomentando la reacción en todos los sentidos. La clase obrera y los trabajadores todos, por su parte, quieren superar dicho estado de cosas transformando de raíz las condiciones de la vida material y espiritual de la sociedad, cohesionan y organizan sus fuerzas a fin de acabar para siempre con el capitalismo. Facilita esta tarea el hecho de que un pequeño puñado de grandes monopolistas, en su afán de obtener elevadas ganancias, no sólo se ha enfrentado con las amplias masas de trabajadores, sino, además, con una gran parte de la burguesía pequeña y media, con lo cual resulta posible organizar un amplio frente antimonopolista. “La dialéctica del capitalismo monopolista de Estado es tal —se dice en el programa del P.C.U.S.— que en vez de consolidar el sistema capitalista, como se propone la burguesía, este capitalismo agrava aun más las contradicciones del régimen y lo resquebraja hasta sus cimientos. El capitalismo monopolista de Estado constituye la plena preparación material del socialismo”.

OLIGARQUÍA FINANCIERA:

Reducido grupo de grandes capitalistas financieros que poseen monopolios industriales y bancarios y ejercen, de hecho, el dominio económico y político sobre las ramas más importantes de la economía en los países imperialistas. En la época del imperialismo a la vez que se concentra la producción en empresas colosales y se forman monopolios industriales en íntima relación con dichos fenómenos se amplían los bancos y surgen los monopolios bancarios. En un pequeño número de bancos se concentra la parte principal de todos los depósitos capitalistas. Casi todas las operaciones monetarios del país se efectúan por mediación de los bancos. Éstos, adquiriendo títulos de valor de toda clase y acciones de compañías diferentes se convierten en copropietarios de las empresas industriales comerciales y de otro tipo, Por otra parte, los dueños de las empresas industriales actúan como copropietarios de los bancos. Los magnates del capital financiero ocupan simultáneamente los puestos dirigentes en las empresas bancarias y en las empresas industriales de carácter monopolista. El dominio de la oligarquía financien se extiende a la vez a las esferas más diversas de la economía capitalista. El crecimiento de los monopolios y del capital financiero lleva al dominio de pequeños grupos financieros en la economía de los países imperialistas. Por ejemplo, en la economía de los Estados Unidos, dominan varios grandes grupos financieros que controlan a centenares de corporaciones en diversas ramas de la industria, de la banca, de seguros, etc. Son los Morgan, los Rockefeller, los Dupont y otros. El dominio de la oligarquía financiera tiene la particularidad de que los grandes financieros disponen no sólo del trabajo ajeno, sino además, del capital ajeno. Logran establecer semejante control a través del capital en acciones forma de capital que se difunde por todas partes en la época del imperialismo y que proporciona ingentes ganancias a la oligarquía financiera. El dominio de la oligarquía financiera en la vida económica de los países capitalistas se combina y completa con su dominio en la política. En los organismos gubernamentales de los países imperialistas, los puestos mas importantes se hallan ocupados por los propios miembros de la oligarquía financiera o por sus protegidos. El dominio de la oligarquía financiera contribuye a intensificar el yugo de clase y nacional, a profundizar el parasitismo y la desocupación del capitalismo y por este motivo tiene un carácter reaccionario. La oligarquía financiera acentúa la tensión en las relaciones interestatales, procura desencadenar una nueva guerra mundial. Los magnates financieros de los Estados Unidos organizan la "Santa Alianza" de los imperialistas contra los países socialistas y el movimiento de liberación nacional de los pueblos que luchan contra el yugo imperialista. La oligarquía financiera recurre al establecimiento de regímenes fascistas, al ejército y a la policía como última tabla de salvación frente al inevitable hundimiento del imperialismo.

IMPERIALISMO:

Es el capitalismo en su fase superior y última de desarrollo; es el capitalismo en descomposición, agonizante, umbral de la revolución socialista. La peculiaridad distintiva fundamental del imperialismo respeto al período preimperialista del capitalismo estriba en que el gran capital monopolista domina en las esferas económica, política e ideológica. De ahí que el imperialismo se denomine también capitalismo monopolista. Lenin fue el primero en someter a un análisis científico multilateral el imperialismo y en determinar sus rasgos económicos principales. Son estos: 1. La concentración de la producción y del capital ha llegado a un punto tan alto de desarrollo, que ha hecho surgir los monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica. 2. La fusión del capital bancario con el industrial, sobre cuya base surgen el capital y la oligarquía financieros. 3. La exportación de capitales, a diferencia de la de mercancías, adquiere singular importancia. 4. La formación de agrupaciones monopolistas internacionales de capitalistas, que se reparten el mundo. 5. La culminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes.

El imperialismo no abroga los fundamentos del régimen burgués, como afirman machaconamente los defensores del capitalismo. Bajo el imperialismo se conservan las bases generales del modo capitalista de producción. Como antes, la propiedad de los medios de producción fundamentales sigue en manos de un pequeño puñado de capitalistas o de sus agrupaciones. Como antes, los trabajadores son objeto de explotación. El estímulo principal de la producción capitalista continúa siendo el afán de ganancias. La economía de los países capitalistas se desarrolla en las condiciones de la anarquía de la producción y de la lucha competitiva, bajo el influjo de leyes económicas espontáneas. La ley económica básica del capitalismo, la ley de la plusvalía -ley económica fundamental del capitalismo sigue actuando también bajo el imperialismo. La sustitución de la libre competencia por el dominio de los monopolios hace que las agrupaciones de capitalistas (cártels, sindicatos, trusts, consorcios), concentrando en sus manos gran parte de la producción y venta de las mercancías y aplastando a sus competidores, puedan obtener una elevada ganancia monopolista , de magnitud sensiblemente mayor que la ganancia media. Después de analizar profundamente la esencia del imperialismo, Lenin llegó a la conclusión de que era posible la victoria de la revolución socialista en algunos países capitalistas e incluso en uno solo, y en este caso el desarrollo del proceso revolucionario en el mundo se produciría de modo que otros países se irían desgajando del sistema imperialista. El curso posterior de la historia ha confirmado esta previsión de Lenin. La contradicción fundamental del imperialismo sigue siendo la del trabajo con el capital, cada vez más acerba dado que el capital monopolista va aumentando la explotación y la opresión de las masas trabajadoras. En su insaciable avidez de elevadas ganancias, los monopolios saquean y oprimen no sólo a la clase obrera, sino, además, a los campesinos trabajadores, a amplios sectores de la intelectualidad, a la pequeña burguesía y a una parte de la burguesía media. Es singularmente pesado el yugo que se impone a los pueblos de las colonias y de los países dependientes; un profundo antagonismo separa los estados imperialistas de los países que han conquistado su independencia nacional, de los pueblos que luchan por su liberación. En el transcurso del movimiento de liberación nacional, los cimientos del imperialismo se resquebrajan cada vez más, sus fuerzas menguan. Dado que en la época imperialista se acentúa la desigualdad del desarrollo de los países capitalistas, se agudizan las contradicciones entre las propias potencias imperialistas en la lucha por la obtención de elevadas ganancias monopolistas. Todas estas contradicciones del imperialismo contemporáneo conducen a la formación de un torrente único democrático general que une a la clase obrera, a los campesinos, a la pequeña burguesía, a la intelectualidad y a importantes capas de la burguesía media nacional en un frente de lucha antimonopolista contra el yugo imperialista.

El factor decisivo que debilita al imperialismo en el periodo de la crisis general del capitalismo estriba en el rápido crecimiento del sistema socialista mundial. Ello hace que el sistema imperialista mundial se encuentre desgarrado por hondas e incisivas contradicciones que corroen y destruyen al régimen capitalista, provocan su seria debilitación y, finalmente, su hundimiento. El capital monopolista, para conservar y en cierto modo apuntalar las resquebrajadas bases del imperialismo, para mantenerse en emulación frente al poderío, cada día mayor, del sistema socialista mundial, une su fuerza con la del Estado burgués. En esto consiste la esencia, el contenido fundamental del capitalismo monopolista de Estado , que adquiere vasto desarrollo en la fase actual del capitalismo. El objetivo de esta unión estriba en asegurar a los grandes monopolios beneficios extraordinariamente elevados, en aplastar el movimiento obrero y la lucha de liberación nacional, en conservar y fortalecer los pilares del régimen capitalista, en intentar la destrucción del régimen socialista y el sistema socialista mundial en desencadenar guerras de rapiña. Sin embargo la experiencia histórica muestra que el capitalismo monopolista de Estado, en vez de reforzar el sistema capitalista -como esperan la burguesía y sus defensores-, acentúa más aun las contradicciones del capitalismo, lo socava de raíz. Consolidado el régimen socialista gracias a la victoria de las revoluciones socialistas en varios países de Europa y Asia, derribado el colonialismo por la lucha de liberación nacional de los pueblos de las colonias y de los países dependientes, ha cobrado un poderoso impulso el movimiento progresivo de las masas populares en los países capitalistas, ha surgido la posibilidad real de poner coto a las fuerzas del imperialismo tendientes a desencadenar una nueva guerra en el mundo. Liquidado el dominio exclusivo del imperialismo, la guerra ha dejado de ser una fatalidad inevitable. Ahora bien, el imperialismo no cederá sin lucha el camino al régimen nuevo, socialista. Intentará por todos los medios, incluido el de la agresión, establecer el dominio del capitalismo en todo el orbe. "Mientras exista el imperialismo -se dice en el programa del P.C.U.S.-, la humanidad no podrá sentirse tranquila respecto a su futuro". Mas actualmente las fuerzas del progreso, de la democracia y del socialismo superan a las fuerzas del imperialismo, se fortalecen y crecen sin cesar. El imperialismo ha puesto en pie contra sí mismo no sólo a las clases trabajadoras, sino, además, a todas las fuerzas principales de la sociedad burguesa. Y en definitiva esto es lo que decidirá el destino del imperialismo.

NEOCOLONIALISMO:

Política de los estados imperialistas dirigida a conservar la explotación colonial de los países débilmente desarrollados en el aspecto económico con el fin de anular las consecuencias de la desintegración del sistema colonial del imperialismo. Lenin indicó que "el capital financiero y su correspondiente política internacional... crean toda una serie de formas de transición de dependencia estatal". Lo característico del fenómeno estriba en la variedad de formas de "países dependientes, política y formalmente independientes, pero en realidad envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplomática". Para alcanzar los fines indicados los imperialistas establecen diferentes tipos de dependencia económica y política. Organizan bloques político-militares agresivos (O.T.A.N., S.E.A.T.O., C.E.N.T.O. y otros) que actúan en calidad de colonizadores en grupo; sostienen una política de expansión económica (empréstitos imperialistas, intercambio no equivalente, "ayuda técnica"); organizan la intervención directa en los asuntos internos de los estados jóvenes, ejercen una acción ideológica sobre las masas, dedicando lugar especial al anticomunismo. Al socaire de la "ayuda", procuran mantener, en los países liberados del imperialismo, las viejas posiciones y ocupar otras, ampliar sus puntos de apoyo social, atraerse a la burguesía nacional, implantar regímenes militares despóticos, asentar en el poder a títeres sumisos. A la política neocolonialista de las potencias imperialistas, se opone la creciente fuerza del movimiento de liberación nacional apoyado por los países socialistas.

CRISIS GENERAL DEL CAPITALISMO:

Estado de crisis general del sistema capitalista del mundo y que abarca todos los aspectos de su vida económica, política e ideológica. Abandono del capitalismo por parte de nuevos países, debilitación de las posiciones del imperialismo en la emulación económica con el socialismo, desintegración del sistema colonial del imperialismo, agudización de las contradicciones de dicho sistema por el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado y por el crecimiento del militarismo, intensificación de la inestabilidad interna y de la descomposición de la economía capitalista, incremento de la lucha entre el trabajo y el capital, inusitado reforzamiento de la reacción política en todos sentidos, establecimiento de regímenes fascistas, tiránicos, en varios países, honda crisis de la política y de la ideología burguesas: en todo ello encuentra su expresión la crisis general del capitalismo. La crisis general del capitalismo constituye el periodo histórico “de derrumbamiento del capitalismo en toda su extensión y de alumbramiento de la sociedad socialista” (V. I. Lenin). El régimen burgués se halla en esta situación hace ya aproximadamente medio siglo. A diferencia de la crisis económica de superproducción, que surge periódicamente y que el capitalismo supera mediante sus fuerzas internas en el marco de la sociedad burguesa, aunque pasado cierto tiempo se presente una nueva crisis, la crisis general del capitalismo una vez iniciada prosigue y proseguirá ininterrumpidamente hasta que el sistema capitalista de economía se liquide en todo el mundo como resultado de transformaciones revolucionarias y en su lugar se instaure el sistema socialista mundial de economía. El rasgo principal de la crisis general del capitalismo estriba en que el mundo se halla escindido en dos sistemas sociales opuestos: el socialista y el capitalista. Como quiera que la crisis general del capitalismo abarca un largo período histórico, durante este tiempo tiene lugar un doble proceso. Por una parte, mediante la revolución socialista, los países se van desprendiendo, uno tras otro, del sistema capitalista mundial, el capitalismo se va debilitando, se reduce la esfera en que el capital domina, aumentan y se ahondan todas las contradicciones del sistema capitalista de economía mundial, a la vez que se acentúan los aspectos reaccionarios de este sistema social agonizante y en descomposición.
En la época de la crisis general del capitalismo, se ha desarrollado en gran escala el capitalismo monopolista de Estado, el imperialismo ha entrado en su período de declinación y muerte. Por otra parte, crece y se fortalece el sistema mundial del socialismo, la esfera en que se extiende el modo socialista de producción alcanza a un número cada vez mayor de países, demostrando la superioridad del socialismo sobre el capitalismo. La crisis general del capitalismo ha recorrido dos etapas y ahora se encuentra en la tercera. La primera etapa comienza con la Gran Revolución Socialista de Octubre y la primera guerra mundial. Dura más de 20 años hasta el estallido de la segunda guerra mundial. Durante estos años surgió el primer Estado socialista del mundo: la Unión Soviética. La U.R.S.S., único país socialista y cercado por países capitalistas hostiles se convirtió en una gran potencia industrial que pasó a ocupar el segundo lugar en el mundo por el nivel del desarrollo económico. En el curso de la segunda guerra mundial y de las revoluciones socialistas en varios países de Europa y Asia, transcurre la segunda etapa de la crisis general del capitalismo. El resultado fundamental de esta etapa estriba en que el capitalismo retrocede sensiblemente y el mundo del socialismo se amplia en gran medida. Se forma el sistema socialista mundial. Bajo los golpes del movimiento de liberación nacional de los pueblos oprimidos, se inicia la desintegración del sistema colonial del imperialismo. Se produce una nueva e importante debilitación del capitalismo.
En la actualidad, el capitalismo mundial ha entrado en una nueva etapa — la tercera— de su crisis general. La peculiaridad distintiva fundamental de dicha etapa es la de haberse iniciado (alrededor de 1955) y haberse desarrollado no en relación con una guerra mundial, como ocurrió con las dos etapas anteriores, sino en tiempos de paz. Ahora, el contenido principal, la orientación principal y las peculiaridades principales del desarrollo histórico de la humanidad se hallan determinados por el sistema socialista mundial, por las fuerzas que luchan contra el imperialismo y por la reorganización socialista de la sociedad. Una poderosa oleada de revoluciones de liberación nacional ha provocado la desintegración del sistema colonial del imperialismo. De sus ruinas han surgido decenas de nuevos estados jóvenes que han arrojado de sus hombros el yugo del imperialismo y han emprendido la vía de su desarrollo independiente. El imperialismo ha perdido definitivamente y para siempre el dominio absoluto que del mundo había tenido, la correlación de fuerzas entre los sistemas socialista y capitalista ha cambiado radicalmente en favor del socialismo y en perjuicio del capitalismo. El haberse liquidado el régimen capitalista en un gran número de países, el desarrollo y la consolidación del sistema socialista mundial, la desintegración del sistema colonial y el hundimiento de los viejos imperios, la ruptura, ya iniciada, de la estructura colonial que presentaba la economía de los países liberados del imperialismo, la ampliación de los nexos económicos entre estos países y el mundo del socialismo, todo ello hace más profunda la crisis de la economía capitalista mundial. La existencia de los dos sistemas sociales opuestos va unida a las contradicciones que entre ellos se dan, a su lucha política e ideológica. Hoy, cuando las fuerzas del socialismo de la paz y de la democracia superan a las fuerzas del imperialismo, la guerra no es totalmente inevitable, existe la posibilidad real de evitarla desplegando la lucha de los pueblos contra las fuerzas militantes del imperialismo, que procuran desencadenar una nueva guerra mundial. El rumbo general de los países socialistas en el terreno de las relaciones internacionales con los países del mundo capitalista lo constituye el principio de la coexistencia pacífica de los estados con distinto régimen económico—social y en establecer, sobre dicha base, la emulación económica, en la que el socialismo alcanza una victoria tras otra.

RELACIONES DE PRODUCCIÓN:

Conjunto de relaciones económicas que se establecen entre los hombres, independientemente de su conciencia y de su voluntad, en el proceso de producción, cambio, distribución y consumo de los bienes materiales. Las relaciones de producción constituyen una parte necesaria de cualquier modo de producción. La producción social sólo puede darse cuando los hombres se unen para obrar en común, para establecer un intercambio de actividades. La base de las relaciones de producción se encuentra en las relaciones de propiedad sobre los medios de producción. El carácter de las relaciones de producción depende de quiénes sean los duelos de los medios de producción, de cómo se realice la unión de esos medios con los productores. La historia conoce dos tipos fundamentales de propiedad: la privada y la social. La propiedad privada expresa relaciones de dominio y subordinación, pues los dueños de los medios de producción tienen la posibilidad de explotar a los hombres carentes de propiedad. A lo largo de su desarrollo ascendente, las relaciones de producción basadas en la explotación del trabajo aparecen bajo las formas esclavista, feudal y capitalista. La propiedad social elimina las relaciones de explotación, da origen a la colaboración en los lazos de camaradería y a la ayuda mutua entre los hombres. En el régimen de la comunidad primitiva, existía en forma de propiedad colectiva gentilicia y tribal. En la época actual, las relaciones socialistas de producción se basan en dos formas de propiedad: la estatal (de todo el pueblo) y la cooperativa. Además de los tipos de relaciones de producción indicados, existen relaciones de producción transicionales, que combinan elementos de los diversos tipos de relaciones económicas en el período del tránsito de una formación económica-social a otra. Las relaciones de producción se desarrollan en conexión directa y en dependencia recíproca con las fuerzas productivas de la sociedad y actúan como forma de existencia y desarrollo de estas últimas. Las relaciones entre unas y otras son determinadas por la ley de la correspondencia entre las relaciones de producción y el carácter de las fuerzas productivas. En el marco de una formación económico-social concreta, las relaciones de producción se modifican por influjo del crecimiento de las fuerzas productivas, mas su esencia permanece invariable. Se debe ello a los intereses de las clases dominantes que procuran consolidar y conservar las relaciones de propiedad existentes. En una determinada etapa del desarrollo de la sociedad, las relaciones de producción sustentadas en la propiedad privada se convierten en un freno para el avance sin obstáculos de las fuerzas productivas; entre éstas y aquéllas surge un conflicto, resuelto por medio de una revolución social que derroca a la clase reaccionaria dominante e instaura nuevas relaciones de producción.

La supresión de la propiedad capitalista y el establecimiento de la propiedad social socialista eliminan las contradicciones antagónicas entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, se abre un horizonte ilimitado a su desarrollo. Bajo el socialismo, no existen clases interesadas en conservar las relaciones de producción caducas y, por ende, las contradicciones que surgen en el desenvolvimiento social se resuelven sin revoluciones políticas, a través de la actividad consciente y creadora de los trabajadores dirigidos por el Partido Comunista y por el Estado socialista. En el período de la edificación del comunismo en todos los frentes, el perfeccionamiento de las relaciones de producción y de todas las relaciones sociales constituye una tarea capitalísima. La creación de la base material y técnica del comunismo, la transformación del trabajo en la primera necesidad vital del hombre es el fundamento para transformar en comunistas las relaciones socialistas de producción.

PROLETARIADO:

Clase formada por los obreros asalariados de la sociedad capitalista; carecen de propiedad sobre los medios de producción y, por ello, están obligados a vender su fuerza de trabajo a los capitalistas. En el proceso de producción el proletariado crea la plusvalía, que es la fuente del enriquecimiento de la burguesía, segunda clase fundamental de la sociedad capitalista. Su explotación por la burguesía origina contradicciones irreconciliables entre ellos, y la lucha de clases. El proletariado ligado a la gran producción maquinizada, es la única clase consecuentemente revolucionaria de la sociedad capitalista y esta llamada a encabezar a todos los trabajadores en la lucha contra el capitalismo a convertirse en el sepulturero del régimen capitalista y en el creador del comunismo.
Al luchar por emanciparse de la explotación capitalista, el proletariado forja sus organizaciones de clase, cuya forma superior son los partidos comunistas. Los partidos comunistas dirigen la lucha de clase del proletariado lucha que se sostiene en la esfera económica, política e ideológica y para ello se apoyan en la teoría marxista-leninista. A medida que el capitalismo se desarrolla, la lucha clasista del proletariado adquiere carácter internacional y crea las condiciones para que los proletarios de todos los países se unan, para que se establezcan entre ellos lazos de solidaridad En la lucha contra la burguesía, el proletariado actúa como dirigente de todas las masas oprimidos y explotadas de la sociedad capitalista. Cumpliendo su misión histórico - mundial, el proletariado, por medio de la revolución socialista pone fin al dominio de la burguesía y de los terratenientes suprime la propiedad capitalista sobre los medios de producción e instaura la propiedad socialista. Vencedor en la revolución, el proletariado establece su dictadura, cuyo principio supremo es el de la alianza con el campesinado. La dictadura del proletariado es el arma fundamental para la edificación del socialismo.
Con la victoria de la revolución socialista cambian la situación y el papel del proletariado en la sociedad: éste deja de ser una clase oprimida y se convierte en clase obrera liberada de todo yugo y explotación, dueña -junto con los demás trabajadores de la sociedad socialista- de las riquezas todas del país. La clase obrera es la única clase de la historia que no aspira a perpetuar su dictadura. Asegurados la victoria plena y definitiva del socialismo y el paso de la sociedad soviética a la edificación del comunismo en todos los frentes, la dictadura del proletariado en la U.R.S.S., ha cumplido su misión histórica y, desde el punto de vista del desenvolvimiento interior, ha dejado de ser necesaria. El Estado de la dictadura del proletariado en la etapa actual de la edificación comunista, se ha convertido en Estado de todo el pueblo, expresión de los intereses y de la voluntad de todo el pueblo soviético. Siendo, como es, la fuerza más avaluada y organizada de la sociedad socialista, la clase obrera cumple también su función dirigente en el período de la edificación desplegada del comunismo en la U.R.S.S.

BURGUESÍA:

Clase dominante en la sociedad capitalista; posee en propiedad los medios más importantes y decisivos de producción, y vive a costa de explotar el trabajo asalariado. En cuanto clase, la burguesía surgió en la entraña del feudalismo durante el período de la acumulación originaria del capital como resultado de haber desposeído de medios de producción a los productores directos, a los que convirtió en obreros asalariados. Después, la fuente de los ingresos que no provienen del trabajo y el factor de acumulación de riquezas para la burguesía los constituyen la plusvalía, generada por el trabajo no retribuido del obrero, y la explotación de los pequeños productores y de los pueblos de otros países. La burguesía y el proletariado son las clases fundamentales de la sociedad capitalista. El objetivo de la burguesía estriba en obtener gratuitamente un máximo de plusvalía con un mínimo de capital desembolsado, explotando por todos los medios el trabajo asalariado. Entre la burguesía y el proletariado existen contradicciones antagónicas irreconciliables; sus intereses son radicalmente opuestos, cosa que provoca la encarnizada lucha del proletariado contra la burguesía por el establecimiento de la dictadura de la clase obrera, por la liquidación de la propiedad capitalista y por la instauración de la propiedad socialista sobre los medios de producción. Por los elementos que la componen, la burguesía es heterogénea. En la sociedad capitalista existen la gran burguesía, la burguesía medie y la pequeña burguesía. En la economía y en la política de los países imperialistas, la situación dominante corresponde a la gran burguesía monopolista; con ella se enfrentan no sólo las clases trabajadoras, sino, además la pequeña burguesía y una parte importante de la burguesía media. Bajo el imperialismo, todas las capas principales de la nación están interesadas en aniquilar el poder ilimitado de la burguesía monopolista. En este período, pasan a ser aliados de la clase obrera, además de los campesinos, amplias capas de empleados y una considerable porción de la intelectualidad. En los países en desarrollo, que se han liberado del colonialismo, la naturaleza de la burguesía racional posee un doble carácter. En los países coloniales y dependientes, su papel progresivo no se ha agotado, la burguesía nacional participa en la solución de las tareas generales que plantea la revolución antiimperialista y antifeudal. Ahora bien, a medida que se agudiza la lucha de clases en el interior del país, a medida que se intensifican las contradicciones entre los trabajadores y las capas pudientes, la burguesía nacional empieza a oscilar hacia el imperialismo y la reacción interior. La victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre significó el comienzo del desplome de la burguesía como clase dominante y de la victoria del proletariado. Al pasar del capitalismo al socialismo puede darse una situación en que la burguesía se vea obligada a manifestarse conforme con que el Estado proletario le compre los medios de producción fundamentales. El Estado socialista, en las correspondientes condiciones puede utilizar distintas formas de capitalismo de Estado para desarrollar la economía y consolidar el sector socialista de la producción. Con la edificación del socialismo, se liquidan todas las condiciones económicas que sirven de base a la existencia de la burguesía.

SOCIALISMO:

Fase primera e inferior de la sociedad comunista. La base económica del socialismo radica en la propiedad social sobre los medios de producción en sus dos formas -la estatal (de todo el pueblo) y la cooperativo-koljosiana, en el sistema socialista de economía nacional sobre la base de la gran producción maquinizada en todas las ramas de la economía, en la supresión de la explotación del hombre por el hombre. El socialismo surge como resultado del cambio revolucionario del régimen capitalista por el socialista. Se establece durante el período de transición del capitalismo al socialismo mediante las transformaciones socialistas en todas las esferas de la economía y de la cultura. El fin del socialismo es dar satisfacción a las crecientes necesidades materiales y culturales de toda la sociedad y de cada uno de sus miembros sobre la base de desarrollar de manera incesante y planificada la economía nacional, de incrementar ininterrumpidamente la productividad del trabajo social.

La economía socialista se apoya en la propiedad estatal (de todo el pueblo), que pertenece al pueblo entero en la persona del Estado, y en la propiedad cooperativo-koljosiana que es una propiedad de grupos, colectiva. La forma más madura, determinante y principal de la propiedad social unida al nivel más alto de socialización de su producción y a un elevado grado de organización del trabajo es la propiedad del Estado. Bajo su influjo y con su ayuda la agricultura se transforma en consonancia con los principios socialistas. Correspondientemente a las dos formas de propiedad la economía de la sociedad socialista consta de dos sectores: el estatal y el cooperativo-koljosiano. El primero comprende todas las empresas del Estado en la industria, en el transporte, en las comunicaciones, en la agricultura (sovjoses) y en el comercio. El sector cooperativo- koljosiano se compone de los koljoses y de las cooperativas de consumo. En oposición al modo capitalista de producción -bajo el cual los procesos económicos transcurren de manera espontánea en medio de la anarquía de la producción y de una enconada lucha competitiva, con sus secuelas: saqueo y despilfarro de la riqueza nacional, depauperación de los trabajadores- el socialismo asegura un proceso planificado e ininterrumpido de la reproducción ampliada, ritmos rápidos de desarrollo de la economía nacional, aumento del bienestar de las masas populares. El socialismo es la fase primera e inferior de la sociedad comunista. Esto significa que el estado de las fuerzas productivas de la sociedad y el nivel de la productividad del trabajo social no permiten aún satisfacer las necesidades de las personas según el principio comunista de distribución. Bajo el socialismo, se conservan la producción mercantil y las relaciones monetario-mercantiles, se utilizan la ley del valor, el cálculo económico, el dinero y la circulación de mercancías. También se conservan las diferencias esenciales entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y el trabajo físico.

El socialismo no está libre de supervivencias del capitalismo -de cuya entraña ha salido- en la economía y en la conciencia de los hombres. En la sociedad socialista, el trabajo, liberado de la explotación del hombre por el hombre, no se ha convertido aún en la primera necesidad vital de los hombres. A todo ello se debe que, bajo el socialismo, sea necesario mantener en vigor la ley económica de la distribución de los bienes materiales con arreglo a la cantidad y a la calidad del trabajo invertido por cada trabajador, establecer el control social sobre la medida del trabajo y la medida del consumo. Las distintas formas de interés material (personal y colectivo) son de esencial importancia para el crecimiento y perfeccionamiento ulteriores de la producción socialista, para elevar la productividad del trabajo social, para incrementar el bienestar de los trabajadores. En la economía del socialismo, las contradicciones no presentan carácter antagónico, se superan según un plan, haciendo que avancen los sectores rezagados, perfeccionando las formas y los métodos de dirección y planificación de la economía, buscando reservas y utilizándolas mejor, estimulando la actividad creadora de las masas trabajadoras. El modo socialista de producción se estableció por primen vez en la Unión Soviética. Se está construyendo en varios países de Europa, de Asia y de América en el decurso de la edificación socialista. Actualmente, en la U.R.S.S. se lleva a cabo la transformación gradual del socialismo en comunismo. Durante los años 1961-1980 se creará la base material y técnica del comunismo , se fundirán las dos formas de propiedad socialista en la propiedad comunista única de todo el pueblo; la productividad del trabajo alcanzará un elevado nivel; el trabajo que dispondrá de una técnica altamente productiva, se convertirá paulatinamente en la primera necesidad vital del hombre. Todo ello creará las premisas reales para que las relaciones socialistas de producción se transformen en comunistas, para que se instaure el modo comunista de producción, que trocará en realidad el principio del comunismo: "De cada uno, según su capacidad; a cada uno, según sus necesidades".

BASE MATERIAL Y TÉCNICA DEL SOCIALISMO:

Gran producción maquinizada moderna que abarca todas las ramas de la economía nacional y se basa en la propiedad social de los medios de producción. “La única base material del socialismo puede ser la gran industria maquinizada, capaz de reorganizar también la agricultura’’ (V. I. Lenin). Por su contenido físico, la base material y técnica del socialismo constituye ante todo un sistema de producción de la economía nacional formado por diversos medios de trabajo. Son inherentes a la base material y técnica del socialismo: la técnica avanzada y en rápido desarrollo, la alta concentración de la producción, la especialización y cooperación en la misma, el crecimiento del nivel cultural y técnico de los trabajadores y la elevación incesante de la productividad del trabajo. Esta base material y técnica se crea de manera planificada por medio de la industrialización socialista , que se lleva a cabo teniendo en cuenta las peculiaridades nacionales e históricas, así como las posibilidades naturales y económicas, del país dado. En la U.R.S.S. la base material del socialismo se creó ya antes de la segunda guerra mundial. La edificación de la base material y técnica del socialismo en cada país socialista asegura: el dominio absoluto de la propiedad social sobre los medios de producción y de las relaciones de producción socialistas en la ciudad y en el campo, la liquidación total de las clases explotadoras y de las causas que engendran la explotación del hombre por el hombre, la eliminación de todas las condiciones que provocan el paro forzoso en la ciudad y la ruina de los campesinos en el campo, un mejoramiento radical de las condiciones de vida de todos los trabajadores, un general reforzamiento del poderío económico de todos los estados socialistas. Durante el paso gradual del socialismo a la fase superior de la sociedad comunista se crea la base material y técnica del comunismo.

BASE MATERIAL Y TÉCNICA DEL COMUNISMO:

Producción altamente desarrollada en todas las ramas de la economía y basada en la plena electrificación del país, en el empleo máximo de la química en la economía, en la mecanización múltiple y en la automatización en gran escala de los procesos de producción, de suerte que queda asegurada la edificación de la sociedad comunista en lo fundamental. Crear dicha base constituye el problema esencial y decisivo en el proceso histórico de la transición de la fase inferior de la sociedad comunista a su fase superior. Lo que ante todo forma el contenido físico de la base material y técnica del comunismo es un sistema de producción muy perfeccionado técnicamente, que comprende los instrumentos y medios de trabajo de las diferentes ramas de la economía nacional. La existencia de semejante sistema, a la par de un alto nivel cultural y técnico los trabajadores, es capaz de asegurar un elevado rendimiento del trabajo social, una abundancia de bienes de vida indispensable para establecer su distribución según las necesidades, es susceptible de convertirse en la base necesaria para que se fusionen los dos tipos de propiedad social en la propiedad comunista única de todo el pueblo, para que cristalicen y se desarrollen las relaciones sociales comunistas.

La construcción de semejante base material altamente desarrollada de la sociedad comunista presupone, en calidad de condición obligatoria: la plena electrificación del país y, partiendo de ella, el perfeccionamiento de la técnica, de la tecnología y de la organización de la producción social en todas las ramas de la economía nacional; la mecanización compleja de los procesos de producción, automatizándolos cada vez con mayor amplitud; la aplicación de la química en gran escala a la economía nacional; el intenso desarrollo de nuevas ramas de la producción eficientes económicamente, de nuevos tipos de energía y materiales; la utilización íntegra y racional de los recursos naturales, materiales y laborales; la unión orgánica de la ciencia con la producción y ritmos rápidos de progreso científico- técnico; un elevado nivel cultural y técnico de los trabajadores; superar en buena medida a los países capitalistas más desarrollados en cuanto a la productividad del trabajo, condición cardinalísima de la victoria del régimen comunista. La construcción de la base material y técnica del comunismo va indisolublemente unida al desarrollo del elemento principal de las fuerzas productivas, el hombre de formación integra y armónica, del que depende el establecimiento mismo de un sistema de producción muy automatizado en todas las ramas de la economía, lo mismo que la utilización eficiente del mismo. La creación de la base material y técnica del comunismo ha de servir de punto de partida para realizar hondas transformaciones en la estructura social y económica de la sociedad, para convertir el trabajo en la primera necesidad vital del hombre, para trocar en comunistas las relaciones sociales socialistas. A medida que se crea la base material y técnica del comunismo, el proceso de producción se libera cada vez más del limitado mareo de las condiciones naturales, en particular de las limitadas fuentes de recursos energéticos. Ello presupone, al mismo tiempo, que el proceso de producción se libera en medida creciente de la necesidad de poseer un arsenal de materias primas, gracias a los éxitos, cada día mayores, de la química moderna en la creación de materiales sintéticos con propiedades previamente establecidas; presupone que dicho proceso se libera, asimismo, de las condiciones climáticas y naturales que limitan el progreso de las fuerzas productivas, sobre todo en la esfera de la agricultura. El proceso de creación de la base material y técnica del comunismo se da a la par que los procesos de producción, cada vez más amplios y complicados, se liberan de las limitadas posibilidades naturales del propio hombre, de su fuerza física, de la agudeza de su vista, de su velocidad de reacción, del grado de solidez de su memoria, etc.; tal liberación irá en aumento de día en día gracias a la introducción creciente del sistema de máquinas de dirección automática de la electrónica, del sistema de teledirección, etc. Resulta, pues, que crear la base material y técnica del comunismo significa, prácticamente, dar un salto gigantesco en el desarrollo de las fuerzas productivas del país, llevarlas a un auge jamás visto, y conduce a un aumento radical de las posibilidades de modificar la naturaleza en el sentido deseable para la sociedad. Esto presupone, a su vez, aplicar los resultados de la ciencia de vanguardia en gran escala y en todas partes, a todas las ramas de la economía nacional, transformar poco a poco dicha ciencia en una fuerza productiva directa.

El programa del P.C.U.S. ha expuesto de manera fundamentada cuáles son las etapas sucesivas que han de llevar a la creación de la base material y técnica del comunismo, cuáles son las leyes que rigen el desarrollo de dicha base, y ha determinado, también, cuál es el nivel de la producción material que la Unión Soviética ha de alcanzar en el decurso de dos decenios (1961-1980). Como resultado del progreso de esos veinte años, la Unión Soviética llegará a una producción industrial dos veces mayor que la de hoy en todo el mundo no socialista. La base material y técnica del comunismo no copia la estructura de la economía de los países capitalistas más desarrollados, sino que se crea teniendo en cuenta la necesidad de distribuir con acierto los fuerzas productivas, de desenvolver armónicamente todas las ramas de la economía nacional, de aprovechar para la economía las nuevas fuentes de materias primas que se descubren, sin olvidar los intereses de todo el sistema socialista mundial. La base que sirve de punto de partida para construir los fundamentos materiales del comunismo estriba en la poderosa economía del socialismo forjada durante los años de Poder Soviético. En el camino para resolver la tarea planteada señala una etapa importante el plan septenal de desarrollo de la economía nacional de la U.R.S.S. (1959-1965); los índices de su cumplimiento son una prueba de que se aplica con éxito el plan elaborado para la construcción de la base material y técnica del comunismo.

PROPIEDAD:

Apropiación de los bienes materiales creados en la producción. La propiedad siempre se presenta bajo una forma históricamente determinada; su contenido y forma dependen del modo dominante de producción. Mientras que los científicos burgueses ven en la propiedad tan sólo una relación entre los hombres y las cosas, relación concebida como perpetua e inmutable, la teoría marxista - leninista considera la producción como la relación fundamental de producción entre los hombres, entre las clases sociales, relación que se expresa en la que se da entre ellos y las cosas y se modifica en consonancia con las cambiantes condiciones económico- sociales de vida de la sociedad humana. El papel principal en la apropiación lo desempeña la propiedad sobre los instrumentos y medios de producción. El carácter de la propiedad se determina en función de quienes son los poseedores de tales instrumentos y medios. A un estado y a un nivel determinados de las fuerzas productivas de la sociedad corresponde una forma de propiedad que les es inherente. En el régimen de la comunidad primitiva, donde el nivel de las fuerzas productivas era sumamente bajo, la propiedad sobre los productos del trabajo y los primitivos instrumentos de producción era comunitaria colectiva. Al descomponerse dicho régimen, surge la propiedad privada sobre los medios de producción y los resultados de la misma, así como sobre el trabajador que se convierte en propiedad del dueño de esclavos. Cuando aparece la propiedad privada sobre los medios de producción, nace la explotación del hombre por el hombre, la sociedad se escinde en dos clases: la de los explotadores y la de los explotados. En la sociedad feudal, continúa desarrollándose la propiedad privada.

Es en la sociedad capitalista donde la propiedad privada sobre las medios de producción alcanza su máximo desarrollo, pues bajo el capitalismo todos los artículos, en lo fundamental, se producen como mercancías y son propiedad privada de individuos. A medida que la sociedad burguesa se va desarrollando, en la propiedad privada de los capitalistas se va concentrando casi la totalidad de los medios de producción y de los productos del trabajo. En la fase imperialista, los monopolios capitalistas más importantes en la industria, en la banca, en la agricultura y en el transporte poseen capitales gigantescos y son los dueños y señores de los destinos de la economía en la sociedad burguesa. El desarrollo de las fuerzas productivas contemporáneas, cada vez más sociales por su carácter, tropieza con los estrechos marcos de la propiedad capitalista privada. La anarquía de la producción y la falta de plan, la enconada competencia entre los dueños de las empresas capitalistas, las crisis económicas de superproducción, el bajo nivel de consumo de las masas trabajadoras, la existencia del paro forzoso de masas junto al hecho de que las empresas trabajan por debajo de su potencial de producción, todo ello demuestra que el régimen social basado en la propiedad privada capitalista ha caducado, se ha convertido en un freno para que la sociedad y sus fuerzas productivas avancen sin obstáculos, y debe ceder su lugar a un nuevo régimen social, régimen que abre amplios horizontes al progreso general tanto en la esfera de la economía, de la técnica y de la ciencia como en lo que respecta a la incesante elevación del bienestar de todos los miembros de la sociedad.

En el régimen socialista (primera fase del comunismo) domina la propiedad social en dos formas: la estatal (de todo el pueblo) y la cooperativo-koljosiana. La primera pertenece a todo el pueblo en la persona del Estado y constituye la forma principal de la propiedad socialista, va unida a la forma y a la organización más elevadas de la producción social. La segunda constituye una propiedad socialista de grupo, formada mediante la socialización de los medios de producción fundamentales de los campesinos y artesanos trabajadores que se asocian voluntariamente para establecer una economía colectiva. Bajo el socialismo, existe la propiedad personal de los trabajadores, que tiene como objeto los productos del trabajo destinados al consumo personal (los ingresos y ahorros procedentes del trabajo, parte del fondo de viviendas, objetos de uso doméstico, etc.). Constituye un tipo especial de propiedad personal la economía auxiliar individual de los miembros de las cooperativas agrícolas. Durante el paso del socialismo al comunismo se aproximan y se funden las dos formas de propiedad socialista; la creación de la base material y técnica del comunismo lleva a que se forme la propiedad comunista única en toda la economía nacional. Bajo el comunismo, todos los hombres trabajarán en consonancia con sus aptitudes, existirá una igualdad social completa, los miembros de la sociedad se encontrarán en las mismas condiciones de trabajo y de distribución y participarán todos, sin excepción, en la gestión de los asuntos de a sociedad. Las necesidades de los hombres se satisfacen a cuenta de los fondos sociales. Cada miembro de la sociedad poseerá una parte del consumo personal y dispondrá de ella.

PROPIEDAD CAPITALISTA DE ESTADO:

Forma de propiedad burguesa sobre los medios de producción; se da cuando el dueño de las empresas no es un capitalista o una unión de capitalistas, sino el Estado capitalista. Surge al crearse empresas en diversas ramas de la economía a cuenta del presupuesto estatal y también al nacionalizarse las que hablan pertenecido a determinados capitalistas o monopolio. El paso de unas empresas a propiedad del Estado no modifica el carácter burgués de la propiedad ni de las relaciones capitalistas de producción, dado que la propiedad estatal constituye una variedad de la propiedad privada capitalista. En las empresas estatales, se conservan las relaciones de explotación del trabajo asalariado mantenidas por un capitalista global: el Estado, entidad que constituye, bajo el imperialismo, un comité ejecutivo de la burguesía monopolista. Por regla general, quienes dirigen las empresas nacionalizadas son sus anteriores propietarios, a los que el Estado abona sumas enormes en calidad de compensación e intereses sobre el capital. Actualmente, en los países imperialistas la propiedad estatal desempeña una función de no escasa importancia en la economía. En Europa Occidental pertenecen al Estado el transporte ferroviario, los medios de comunicación, una gran parte de la energía eléctrica obtenida, de la producción de aluminio, de la extracción de hulla y petróleo, de las industrias automóvil y química. En Italia, Austria y Francia, el 15- 20 % de la producción industrial corresponde a las empresas nacionalizadas o fundadas por el Estado. Con el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado , la gran burguesía monopolista de hecho utiliza la propiedad estatal en beneficio propio. Por lo común, son representantes suyos quienes componen los órganos de elección de las empresas estatales. El Estado imperialista, después de gastar en la construcción de las empresas enormes recursos obtenidos a través de los impuestos que pagan los trabajadores, no pocas veces las cede en arriendo o las vende en condiciones ventajosas a determinados capitalistas y monopolios.
En los jóvenes países liberados que han emprendido el camino del desarrollo independiente, la propiedad estatal sobre los medios de producción favorece la creación de una economía nacional propia, independiente del capital monopolista extranjero. En dichos países, el fortalecimiento de la propiedad estatal hace posible el ascenso de la economía, de la cultura y del bienestar de los pueblos de las excolonias y países dependientes. Los países socialistas apoyan por todos los medios la tendencia de los nuevos estados a fortalecer su independencia económica mediante la consolidación y desarrollo de la propiedad estatal, les conceden toda clase de ayuda económica, técnica y cultural.

PROPIEDAD COOPERATIVA:

Propiedad de grupo. En el régimen capitalista, constituye una variante de la propiedad privada; en el régimen socialista, es una forma de la propiedad social. La naturaleza social de la propiedad cooperativa es determinada en primer lugar por la forma dominante de la propiedad a que se halla vinculada. Bajo el capitalismo, la propiedad cooperativa (incluso la de las cooperativas obreras) presenta un carácter burgués dado que se desarrolla sometida al influjo de la propiedad privada capitalista, dominante en la sociedad burguesa. Las cooperativas, al comprar y vender las mercancías de las empresas capitalistas, contribuyen a reforzar y desarrollar las relaciones capitalistas de producción. El beneficio de tales cooperativas no es otra cosa que plusvalía realizada, creada mediante la explotación del trabajo. Bajo el socialismo, la propiedad cooperativa es una variedad de la propiedad socialista dado que se desarrolla bajo el influjo rector de la propiedad estatal (de todo el pueblo). Es del mismo tipo que la propiedad estatal socialista, excluye la explotación del hombre por el hombre, hace perfectamente posible el desenvolvimiento planificado de la producción, el trabajo colectivo y la aplicación del principio socialista de distribución según el trabajo. Lenin indicaba que el régimen de cooperadores cultos bajo la propiedad social da los medios de producción, bajo la victoria de clase del proletariado sobre la burguesía, es el régimen del socialismo. En el proceso de la edificación del comunismo en todo el frente, la propiedad cooperativo-koljosiana se va aproximando cada vez más a la estatal. De ello son testimonio el crecimiento de los fondos indivisibles de los koljoses y de las cooperativas de consumo, fondos parecidos a los del Estado incluso por su composición; la creación de la propiedad koljosiana; la formación de uniones mixtas estatalkoljosianas de las que, en perspectiva, pueden surgir uniones agroindustriales que combinen la producción agrícola con su elaboración. A la vez que se crea la base material y técnica del comunismo, se desarrollan y perfeccionan las formas de la propiedad tanto estatal corno cooperativo- koljosiana, formas de propiedad que, bajo el comunismo, se fundirán en la propiedad comunista única de todo el pueblo.

PROPIEDAD PERSONAL:

Propiedad de los individuos sobre los productos del trabajo. Hay que distinguir la propiedad personal en el régimen capitalista de la propiedad personal bajo el socialismo. En el marco del capitalismo, la propiedad personal de los explotadores es una variedad de la propiedad privada, que sirve como medio de explotar a los trabajadores. La fuente de la propiedad personal del capitalista radica en los ingresos que obtiene del trabajo ajeno el poseedor de los medios de producción, la ganancia que extrae mediante la explotación del trabajo. En cualquier momento los ingresos personales de las clases explotadoras pueden convertirse en capital. En los países capitalistas, los trabajadores tienen a su disposición, en calidad de propiedad personal, tan sólo los artículos de uso personal y que obtienen gracias a su trabajo. El volumen de los ingresos personales de los obreros se halla limitado por su salario, al que los capitalistas procuran mantener en un bajo nivel. Bajo el socialismo, la propiedad personal posee un carácter por principio distinto. Constituye la propiedad del trabajador sobre los productos de su trabajo destinados a satisfacer sus necesidades personales. Crece la propiedad personal y se amplia el surtido de objetos de consumo individual, a medida que se desarrolla y consolida la propiedad social socialista, a medida que se eleve la productividad del trabajo social.

La fuente de la propiedad personal, bajo el socialismo, radica en la participación de cada individuo en el trabajo social útil. Dado que los medios de producción (las fábricas, las empresas industriales la tierra, el fondo básico de viviendas, etc.) son objeto de propiedad social, y la fuerza de trabajo ha dejado de ser una mercancía la propiedad personal no puede convertirse en capital, en un medio de explotación del hombre por el hombre. El socialismo no suprime la propiedad personal sobre los artículos de consumo, y gracias a sus ventajas establece condiciones reales para que se satisfagan de manera cada vez más plena las necesidades personales de todos los miembros de la sociedad. Son objetos de propiedad personal, en la sociedad socialista, los ingresos y ahorros fruto del trabajo, parte del fondo de viviendas, los objetos de la economía y uso domésticos, los artículos de consumo personal. Dado que bajo el socialismo existe la forma cooperativo- koljosiana de propiedad, la economía personal de los miembros de la cooperativa agrícola (koljós) constituye un tipo especial de propiedad personal. Esta clase de propiedad personal existirá hasta que la economía socializada del koljós esté en condiciones de sustituir a la economía personal del koljosiano y de satisfacer todas las necesidades del mismo en productos agrícolas. El derecho a la propiedad personal se halla garantizado por las leyes del Estado socialista. Al mismo tiempo, la sociedad está vitalmente interesada en que las dimensiones de la propiedad personal y su empleo no lleguen a entrar en contradicción con los intereses del Estado, de la sociedad. Por este motivo el Estado y la opinión pública socialista cortan severamente las alas a quienes movidos por intereses egoístas y con fines de lucrarse aumentan su propiedad personal mediante la especulación y el acopio de riquezas, obteniendo ingresos no nacidos del trabajo propio, a costa de la sociedad o de otros individuos.

PROPIEDAD SOCIALISTA:

Propiedad social sobre los instrumentos y medios de producción, base económica del socialismo. Surge como resultado de la revolución socialista por medio de la socialización de la propiedad privada capitalista y por la transformación, en consonancia con los principios socialistas, de la pequeña propiedad privada de trabajo. La propiedad social se consolida y se multiplica en el proceso de la reproducción socialista ampliada. El dominio de la propiedad socialista pone fin a la explotación del hombre por el hombre, lo libera de todas las formas de opresión y de todos los tiros de dependencia social, ofrece amplias posibilidades para el desarrollo planificado y sin obstáculos de la producción social, para el incremento incesante de la productividad del trabajo social, para elevar el bienestar del pueblo y para el libro desenvolvimiento de la personalidad de cada trabajador. En la fase socialista ese tipo de propiedad presenta dos formas: la de propiedad de todo el pueblo estatal, y la de propiedad cooperativo-koljosiana. La existencia de las dos formas de propiedad socialista se halla condicionada, en primer lugar, por el hecho de que el socialismo, como fase primera e inferior de la sociedad socialista, proviene directamente del capitalismo, donde el nivel de las fuerzas productivas y de la productividad del trabajo no es aún suficientemente alto, y en segundo lugar, porque la clase obrera y el campesinado van al socialismo y al comunismo por caminos que poseen sus peculiaridades y diferencias. Lo que estas dos formas de propiedad socialista tienen de común y de decisiva trascendencia estriba en que tanto en las empresas del Estado como en las cooperativo-koljosianas los medios de producción son sociales, se ha liquidado la explotación del hombre por el hombre, el trabajo esta organizado colectivamente, la remuneración se efectúa en consonancia con la cantidad y la calidad del trabajo, el objetivo de la producción es satisfacer las crecientes necesidades de la sociedad y de cada uno de sus miembros. Las diferencias entre las dos formas de propiedad socialista radican en el grado de madurez, en el nivel en que se hallan socializados los medios de producción, en el grado en que la producción está dotada de maquinaria moderna, en la altura a que están organizados el trabajo y su remuneración.

La propiedad estatal socialista es la de todo el pueblo en la persona del Estado socialista. En este tipo de propiedad se hallan socializados todos los medios de producción y los productos del trabajo. Es la forma principal y más elevada de propiedad socialista, pues expresa el grado más alto de socialización y organización de la propiedad social, abarca todos los medios fundamentales de producción de la sociedad. La significación principal de la propiedad estatal estriba asimismo en que sólo partiendo de ella y con la ayuda de ella puede surgir y desarrollarse la propiedad cooperativo-koljosiana. La propiedad cooperativo-koljosiana es la de diversas agrupaciones de trabajadores en las que no están socializados todos los medios de producción, sino los fundamentales y decisivos que, junto con la producción pertenecen a la colectividad dada (koljós). Tanto la propiedad del Estado como la cooperativo-koljosiana se desarrollan en estrechísima acción reciproca, formando una unidad orgánica. Son de propiedad socialista estatal las riquezas naturales, la tierra (toda o parcialmente), el subsuelo, los bosques, las aguas, las empresas industriales, las empresas agrícolas del Estado (sovjoses), distintas clases de transporte, las empresas comunales y la red de instituciones de carácter cultural y de servicios sociales, el fondo básico de viviendas en las ciudades y en los centros industriales, toda la producción que se obtiene en las empresas del Estado. Son de propiedad cooperativo- koljosiana la maquinaria agrícola, los tractores, las segadoras-trilladoras, las centrales eléctricas koljosianas, los talleres de reparaciones mecánicas, los medios de transporte, de construcción y los depósitos, las empresas para elaborar los productos agrícolas, el ganado socializado de tiro y engorde, las dependencias destinadas al ganado, semillas, laboratorios, estaciones de experimentación, edificios sociales, toda la producción que obtienen los koljoses y las cooperativas. En el decurso de la construcción comunista, en el proceso de creación de la base material y técnica del comunismo, de la educación de los trabajadores en el espíritu comunista, prosigue el desarrollo de las dos formas de propiedad socialista, que se funden en una sola propiedad de todo el pueblo, comunista.

PROPIEDAD SOCIALISTA ESTATAL:

Propiedad de todo el pueblo, forma superior y rectora de la propiedad socialista. La propiedad socialista estatal se diferencia radicalmente de la propiedad capitalista de Estado. Surge como resultado de la revolución socialista mediante la nacionalización de la propiedad de capitalistas y terratenientes. La propiedad socialista estatal se dio por primera vez gracias a la Gran Revolución Socialista de Octubre. Son objeto de la propiedad estatal: la tierra y el subsuelo, los recursos forestales y las aguas, las plantas industriales y las fábricas, las empresas de la construcción, toda la red de ferrocarriles, todo el transporte fluvial y marítimo, aéreo y por tuberías, los bancos, los medios de comunicación, las empresas agrícolas organizadas por el Estado (sovjoses en la U.R.S.S., haciendas estatales en varios países de democracia popular, etc.), las empresas comerciales, las instituciones científicas y culturales, así como el fondo básico de viviendas, las empresas municipales de las ciudades y de los centros industriales. La propiedad socialista estatal de la U.R.S.S., en su forma actual, es fruto de la reproducción socialista ampliada, es el resultado del trabajo de la clase obrera, de los koljosianos, de todo el pueblo soviético. En la U.R.S.S., más del 90 % de los fondos básicos de producción corresponden a la propiedad socialista estatal. La propiedad estatal de todo el pueblo constituye el nivel superior de socialización de los medios de producción. A esta forma de propiedad socialista se hallan directamente vinculados el trabajo y la vida de la clase obrera, fuerza rectora de la sociedad socialista. Las relaciones que se establecen entre los hombres en las empresas del Estado representan el grado más alto de madurez en las relaciones socialistas de producción. El producto de las empresas estatales pertenece entera y plenamente al Estado, y lo venden organismos estatales a precios establecidos por el propio Estado. Tanto en las empresas estatales como en las cooperativas, se aplican los principios del centralismo democrático en la dirección de la economía , la dirección única y el cálculo económico. Los directores de las empresas son nombrados por el Estado, del que son mandatarios y ante el que responden del cumplimiento de los planes. En las empresas estatales, los trabajadores reciben por su labor una remuneración - que se paga del fondo general del Estado- en consonancia con la cantidad y la calidad del trabajo realizado. La propiedad socialista estatal, que abarca los medios fundamentales de producción y los puestos clave de la economía, determina el desarrollo de todo el sistema de la economía socialista del país. Del grado de crecimiento de la propiedad del Estado dependen los ritmos y el volumen de crecimiento de todas las ramas de la economía nacional, el progreso de la ciencia y de la cultura, el aumento del nivel de vida de las masas trabajadoras. En la U.R.S.S., la propiedad socialista estatal ha alcanzado un desarrollo inmenso durante los años de la edificación socialista. En la actualidad incluye decenas de nuevas ramas industriales, desconocidas en la Rusia zarista. Después de la segunda guerra mundial y como resultado de la revolución socialista, se estableció la propiedad socialista estatal en los países de democracia popular. En el decurso de la edificación comunista, de la creación de la base material y técnica del comunismo, la propiedad socialista estatal y la propiedad cooperativo- koljosiana se fundirán en un tipo de propiedad única: la propiedad comunista de todo el pueblo.

PRODUCCIÓN:

Es el proceso de creación de los bienes materiales necesarios para la existencia y el desarrollo de la sociedad. La producción existe en todas las etapas de desarrollo de le sociedad humana. Los hombres, al crear los bienes materiales (medios de producción y artículos de consumo), contraen determinados vínculos y relaciones para actuar conjuntamente. Por este motivo, la producción de los bienes materiales siempre es una producción social. La producción presupone los tres elementos siguientes: 1) el trabajo como actividad humana dirigida a un fin; 2) el objeto de trabajo, es decir, todo aquello hacia lo que se orienta la actividad humana dirigida a un fin; 3) los medios de trabajo, en primer lugar los instrumentos de producción: máquinas. instalaciones, herramientas, con las cuales el hombre modifica los objetos de trabajo, los hace idóneos para satisfacer las necesidades humanas.
Los objetos y medios de trabajo constituyen los medios de producción. La producción presenta dos aspectos: el de las fuerzas productivos , que expresen la relación de la sociedad con las faenas de la naturaleza con la que se lucha para obtener los bienes materiales, y el de las relaciones de producción , que caracterizan las relaciones de los hombres entre si en el proceso de producción. La producción considerada como unidad de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, constituye el modo de producción de los bienes materiales, del que depende el carácter del régimen social dado. El régimen social de producción abarca la producción, la distribución, el cambio (la circulación) y el consumo de los productos (personal y productivo). Lo principal en este proceso es la producción, la cual crea los artículos de consumo, determina el carácter, el modo del consumo. También determina el cambio. La distribución, el cambio y el consumo, a su vez, ejercen una determinada influencia sobre la producción. La producción social consta de dos grandes secciones: la de producción de medios de producción y la de producción de artículos de consumo. La producción se desarrolla en consonancia con leves económicas objetivas, entre las cuales la principal y determinante es la ley económica fundamental inherente a cada modo de producción.
En la producción capitalista, actúan leyes económicas espontáneas: la producción es interrumpida por las crisis económicas, se halla subordinada a la finalidad de obtener ganancias, de las que se apropian los explotadores. En la sociedad socialista, la producción se desarrolla de manera planificada, a elevados ritmos y en interés de toda la sociedad. El cambio de la producción se inicia con el cambio de las fuerzas productivas y, ante todo, con el de los instrumentos de producción. Bajo el influjo de estos cambios, se modifican asimismo las relaciones de producción se transforman los modos de producción. La historia conoce cinco modos de producción: el de la comunidad primitiva, el esclavista, el feudal, el capitalista, el comunista. El tránsito de un modo de producción a otro se halla determinado por una ley económica objetiva: la ley de la correspondencia entre las relaciones de producción y el carácter de las fuerzas productivas. El cambio del modo de producción hace que se modifiquen el régimen social, las ideas sociales, las instituciones políticas, jurídicas y de otros tipos.

PRECIO:

Expresión en dinero del valor de la mercancía. El valor, es decir, las inversiones socialmente necesarias de trabajo, materializado en tal o cual mercancía, sólo puede expresarse indirectamente a través del valor de otra mercancía. El precio de una mercancía indica que en ella se encuentra materializado tanto trabajo socialmente necesario cuanto representa le suma dada de dinero. Los precios de las mercancías pueden subir o bajar por el cambio de valor de las mercancías y por el cambio de valor del material monetario. Aunque en la base del precio se halla el valor, el precio de cada mercancía por separado no ha de coincidir obligatoriamente con el valor. Por influjo de la demanda y de la oferta, los precios se apartan del valor en más o en menos. Ahora bien, en escala de la sociedad, la suma de los precios de toda la masa de mercancías es igual a la suma de los valores. En la fluctuación de los precios en torno al valor y en la igualdad final entre la suma de los precios y la suma de los valores, encuentra su manifestación la ley del valor. El precio es la manifestación de la ley del valor. El valor es la ley de los precios, es decir, la expresión generalizada del fenómeno del precio" (V. I. Lenin).

En la economía basada en la propiedad privada sobre los medios de producción los precios se establecen en el curso de la lucha competitiva bajo la presión de leyes económicas espontáneas. Mientras que en la producción mercantil simple los precios fluctúan en torno al valor, en la economía capitalista donde las mercancías se cambian como productos de los capitales, el precio de mercado oscila en tomo al precio de producción , forma transfigurada del valor. Bajo el imperialismo dominan los precios de monopolio. En el régimen capitalista, la categoría de precio, en manos de las clases explotadoras y su Estado, constituye un instrumento más para explotar y depauperar a los trabajadores, para mantener la política imperialista de expoliación de los países débilmente desarrollados y la lucha competitiva de los monopolios con miras a la obtención de elevadas ganancias.
En la sociedad socialista, la categoría de precio y el proceso de formación de los precios, poseen un carácter distinto por principio del que tienen en la sociedad capitalista. En la base de la formación de los precios, bajo el socialismo, se encuentra la utilización planificada, por parte del Estado, de las leyes económicas del socialismo, ante todo de la ley del valor , de la ley económica fundamental y de otras leyes. Los precios planificados están llamados a cumplir una doble función: en primer lugar, asegurar una expresión suficientemente exacta de las inversiones sociales de trabajo (de valor) y, en segundo lugar, a servir como instrumento de redistribución de la renta nacional entre las ramas, empresas, economías y, parcialmente, entre la población con miras al desarrollo acelerado de la economía socialista. Esta función redistribuidora del precio hace que el Estado establezca precios más o menos diferenciados del valor. El que los precios se establezcan según un plan presupone la existencia de un sistema de precios. En la U.R.S.S., el sistema de precios incluye: los precios al por mayor, los precios de compra y los precios al por menor. En la práctica de la planificación y de la contabilidad se aplican dos tipos de precios al por mayor sobre la producción industrial, a saber: precios al por mayor de la empresa y precios al por mayor de la industria. El precio al por mayor de la empresa es el precio a que unas empresas del Estado venden su producción a otras empresas del Estado o a organizaciones de abastecimiento; equivale al costo planificado de la producción dada más la ganancia de la empresa. El precio al por mayor de la industria es el precio a que las empresas (sobre todo de la industria ligera y de la alimentación) realizan las mercancías a las empresas comerciales; incluye el precio al por mayor de la empresa más el impuesto sobre la circulación y un recargo que se impone a las organizaciones de venta. En la agricultura, los precios de compra son aquellos a que el Estado y las organizaciones cooperativas adquieren la producción en los koljoses. Desde 1958, se han establecido precios de compra unificados por zonas del país. Los precios al por menor son aquellos a que los artículos se venden a la población. El precio al por menor incluye el precio al por mayor de la industria más un aumento comercial. En casi todos los artículos se establecen precios al por menor únicos para todo el país. En los productos alimenticios más importantes se establecen precios zonales y en ciertos artículos se establecen precios de temporada. Constituyen una variedad de los precios al por menor los del mercado koljosiano, que se forman en gran medida bajo el influjo de la demanda y la oferta. En la presente etapa de la edificación del comunismo, posee una importancia extraordinaria la elaboración ulterior de los fundamentos científicos y el mejoramiento práctico de la formación de los precios, cuestión a la que se hallan directamente vinculados la planificación de la economía nacional, el cálculo económico, el modo de determinar la eficacia de las inversiones básicas, la eficiencia en la introducción de nueva maquinaria y muchas otras cuestiones de la edificación económica. En el Programa del P.C.U.S. se señala la necesidad "de mejorar constantemente el sistema de precios en consonancia con las tareas de la edificación comunista, con el progreso técnico, con el incremento de la producción del consumo, con la disminución de los costos de producción. Los precios han de reflejar cada vez en mayor grado los gastos socialmente necesarios de trabajo, han de cubrir los gastos de producción y circulación y han de proporcionar cierta ganancia a cada empresa que funcione normalmente".

PERÍODO DE TRANSICIÓN DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO:

Período histórico que se inicia cuando la clase obrera, aliada con el campesinado conquista el poder político y termina con la edificación del socialismo, mera fase de la sociedad comunista. "Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el periodo de la transformación revolucionaria de la primera en la segunda. Y a este período corresponde también un período político de transición cuyo Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado" (O. Marx). El período de transición se debe a las condiciones especiales en que surge y se desarrolla el modo comunista de producción. Cuando se produjo el tránsito del modo feudal de producción al modo capitalista, las relaciones de producción burguesas ya habían surgido en el seno del feudalismo, donde existían en forma de tipo económico; ello era posible gracias a que los dos modos de producción poseen una base económica común, del mismo tipo: la propiedad privada sobre los medios de producción. La sociedad socialista se diferencia, por principio, de la capitalista y no puede nacer en el seno del capitalismo. Bajo el capitalismo únicamente se crean las premisas materiales del socialismo. La producción socialista se basa en la propiedad social sobre los medios de producción, tipo de propiedad que excluye la explotación del hombre por el hombre. La propiedad social sobre los medios da producción no puede surgir espontáneamente dentro del capitalismo. Para que pueda aparecer, es necesario que se lleve a cabo la revolución socialista y que se establezca el poder de los trabajadores.

El proceso de creación de la primera fase del comunismo, el socialismo, se basa en varias leves de carácter general, cuya necesidad se ve confirmada por la experiencia de la Unión Soviética y de los otros países socialistas. Estas leyes generales como se indicó en la Declaración formulada por la Conferencia de representantes de los partidos socialistas y obreros de los países socialistas, celebrada en 1957, son: dictadura del proletariado con partido marxista - leninista al frente; alianza de la clase obrera con la masa fundamental de los campesinos y con otras capas de trabajadores; liquidación de la propiedad capitalista y establecimiento de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción; gradual transformación socialista de la agricultura; desarrollo planificado de la economía nacional dirigido a la construcción del socialismo y el comunismo, a la elevación del nivel de vida de los trabajadores; cumplimiento de la revolución socialista en la esfera de la ideología y de la cultura y formación de una numerosa intelectualidad fiel a la clase obrera; liquidación del yugo nacional y establecimiento de la igualdad de derechos y de la amistad fraterna entre los pueblos sobre la base de los principios del internacionalismo proletario; defensa de las conquistas del socialismo frente a los ataques de los enemigos exteriores e interiores.

El socialismo puede edificarse con éxito tan sólo si se aplican con espíritu creador las leyes generales en función de las condiciones históricas concretas. Para llevar a cabo hasta el fin la revolución socialista y erigir una sociedad socialista es condición decisiva la existencia de la dictadura del proletariado. En las actuales condiciones, con la existencia del sistema socialista mundial, es posible el tránsito al socialismo evitando el capitalismo. Sobre la base de la propiedad social, se desarrolla la forma socialista de economía, cuya esfera de acción se amplia incesantemente. En la economía del período de transición, al lado del sector socialista existen otras formas económico-sociales, basadas en la propiedad privada sobre los medios de producción. Entre ellas se cuentan el tipo económico capitalista y la pequeña producción de mercancías. La experiencia ha demostrado que los tres tipos citados de economía se dan en todos los países, durante el período de transición. A los tres tipos económicos fundamentales del período de transición corresponden las clases: la clase obrera, la pequeña burguesía (sobre todo el campesinado) y la burguesía. Al mismo tiempo, en varios países, al lado de los tres tipos económicos citados pueden existir otros. Así, por ejemplo, en la economía del período de transición de la Unión Soviética y de algunos otros países socialistas han existido cinco tipos diferentes de organización económico- social: la economía campesina patriarcal, la pequeña producción de mercancías, el capitalismo privado, el capitalismo de Estado y el socialismo. Por consiguiente, en el período de transición se dan varios tipos de economía. El dominante es el socialista. Ocupa la posición principal en la economía y abarca la industria, el transporte, los medios de comunicación, los bancos, el comercio exterior y una considerable parte del comercio interior, etc. El sector estatal desempeña el papel decisivo en la creación de la base material y técnica del socialismo. En el período de transición se lleva a cabo la transformación socialista de la agricultura mediante la cooperación gradual de las pequeñas haciendas campesinas según el principio de la voluntariedad. De este modo, en la ciudad y en el campo se establece el régimen socialista. El período de transición se caracteriza porque en él actúan las leyes del socialismo y del capitalismo. La esfera de acción de las leyes económicas del socialismo se amplía sin cesar, mientras que la de las leyes económicas del capitalismo, por el contrario se reduce. La transformación de la sociedad, en el período de transición, transcurre en las condiciones de la lucha de clases. Para combatir a las clases caducas, la clase obrera se apoya en el campesinado trabajador y en otras capas de trabajadores. La contradicción fundamental del período indicado es a que se da entre el socialismo ascendente y el capitalismo agonizante. "El período de transición no puede dejar de ser un periodo de lucha entre el capitalismo agonizante y el comunismo naciente: o en otras palabras: entre el capitalismo vencido pero no aniquilado y el comunismo ya naciente pero aún muy débil" (V. I. Lenin). La lucha entre el socialismo y el capitalismo responde al principio de "quien vencerá a quién". El haber cumplido con éxito el plan de Lenin para la edificación del socialismo permitió al pueblo soviético, ya al final del segundo plan quinquenal, suprimir la diversidad de tipos económicos y construir en lo fundamental el socialismo. Aprovechando la experiencia de la U.R.S.S., otros países socialistas están ya coronando también, la edificación socialista. La victoria del socialismo significa que en el país domina de manera absoluta el sistema socialista de economía y que se ha acabado con las clases explotadoras. La sociedad socialista consta de dos clases amigas: la clase obrera y el campesinado koljosiano, y la capa de la intelectualidad socialista. La victoria del socialismo significa que se ha llegado al término del período de transición y que la sociedad ha entrado en el estadio de la transición gradual a la fase superior del comunismo.

MEDIOS DE PRODUCCIÓN:

Conjunto de medios y objetos de trabajo que participan en el proceso de producción y que el hombre utiliza para crear los bienes materiales. Son medios de trabajo las cosas con que el hombre actúa sobre la naturaleza y sobre los objetos de trabajo con el fin de producir bienes materiales. Así, son medios de trabajo las máquinas, las maquinas- herramientas, el utillaje, los motores, diferentes aparatos, los edificios e instalaciones destinados a la producción, los medios de transporte y de comunicación y la tierra. La función determinante tanto en el proceso productivo como en el desarrollo de las relaciones sociales, corresponde a los instrumentos de producción (maquinaria, instalaciones, etc.). Es objeto de trabajo todo aquello a que se aplica el trabajo humano todo lo que es objeto de elaboración con el fin de adaptarlo al consumo personal y productivo: hulla, menas, petróleo, gas natural, algodón, lino, lana etc.. Algunos de los objetos de trabajo nos los proporciona directamente la naturaleza, otros son productos del trabajo (materiales en bruto o materias primas). Bajo el capitalismo, los medios de producción son propiedad privada de los capitalistas o de los monopolios y constituyen un capital, es decir, un medio de explotar el trabajo asalariado. Los trabajadores carecen de tales medios y se ven obligados a vender su fuerza de trabajo a los capitalistas y a crear para éstos plusvalía. Bajo el socialismo, los medios de producción pertenecen a la sociedad, son propiedad social dejan de constituir un instrumento de explotación del hombre por el hombre y se convierten en fondos de producción de la economía socialista. La propiedad social socialista ofrece amplios horizontes para que los medios de producción crezcan sin cesar, rápidamente, y se perfeccionen.

CAPITAL:

Valor que, por medio de la explotación de la fuerza de trabajo del hombre, proporciona plusvalía, se incrementa a si mismo. El capital no es una cosa, sino una relación social de producción,una relación entre la clase de los capitalistas, que poseen los medios de producción, y laclase obrera, que carece de dichos medios y, en consecuencia, se ve obligada a subsistir vendiendo su fuerza de trabajo a los capitalistas, a los que de este modo enriquece. Así, pues, el capital es la categoría económica principal del modo capitalista de producción.

Exteriormente, el capital se presenta como valor que crece por si mismo, como “dinero que se transforma en mercancía y luego, por medio de la venta de la mercancía, se convierte otra vez en dinero, pero en mayor cantidad” (C. Marx). Como quiera que el valor no puede crecer en el proceso de la compra-venta, hay que buscar la fuente de su incremento en la esfera de la producción,donde el capital existe bajo la forma de medios de producción y fuerza de trabajo, que desempeñan un papel completamente distinto en el proceso de la creación de plusvalía. Dado que el valor de los medios de producción —capital constante— sólo se transfiere mediante el trabajo del obrero al producto, este capital no crea ningún aumento de valor. Únicamente el trabajo de los obreros asalariados en las empresas capitalistas crea un valor de magnitud superior al valor de su fuerza de trabajo. Por lo tanto, la parte del capital invertido para adquirir fuerza de trabajo, es decir, el capital variable , cambia de valor en el proceso de la producción, se incrementa en la suma de la plusvalía. En la sociedad burguesa, el capital existe y funciona en diversas formas. En oposición a los economistas burgueses, que identifican el capital con una cosa y ven en él una categoría eterna de la sociedad humana Marx descubrió la esencia económica del capital como una relación de producción entre dos clases antagónicas de la sociedad burguesa: los capitalistas y los obreros, mostró el carácter histórico y transitorio de esta relación. Con la revolución socialista, los medios de producción se convierten en propiedad social de los trabajadores, y el capital deja de existir como categoría económica.

CAPITAL CONSTANTE:

Parte del capital que existe bajo la forma de medios de producción (edificios, instalaciones, maquinaria, combustible, materias primas, materiales auxiliares) y cuyo valor no cambia de magnitud en el proceso de producción. La división del capital en capital constante y capital variable , división que estableció Marx por primera vez, constituyó una premisa importantísima para el análisis científico de la esencia de la explotación capitalista. Se basa en el hecho de que la fuente de la plusvalía y del incremento del capital no reside en todo el capital, sino únicamente en la parte que se dedica a comprar fuerza de trabajo. El valor del capital constante permanece invariable en el proceso de producción, y el trabajo concreto del obrero lo transfiere a la nueva mercancía producida. El capital constante, sin ser fuente de plusvalía, es condición necesaria para que ésta se produzca y de ella se apropie el capitalista. Algunas partes del capital constante van transfiriendo su valor a la nueva mercancía a medida que, en el proceso de trabajo, los medios de producción se desgastan. Los edificios, las instalaciones y las máquinas participan en la producción en el transcurso de muchos ciclos de la misma a lo largo de varios años, transfiriendo su valor, por partes, al producto. Por el carácter de su movimiento, esta parte del capital constante forma el capital fijo. La otra parte del capital constante —materia prima, combustible, materiales auxiliares— se consume por entero en el proceso de producción de la mercancía en el transcurso de un solo periodo de producción y transfiere por completo su valor al nuevo producto, constituyendo la parte denominada capital circulante.

CAPITAL CIRCULANTE:

Parte del capital productivo cuyo valor se transfiere totalmente a la mercancía producida y revierte por completo el capitalista, en forma de dinero después de realizada. Al capital circulante pertenece la parte del capital desembolsado invertida en la compra de materias primas, combustible, materiales auxiliares y también fuerza de trabajo. Las materias primas, los materiales fundamentales y los artículos semifabricados en el proceso de producción se transforman en un nuevo valor de uso e integran materialmente el nuevo producto. El combustible y los materiales auxiliares en el proceso de producción no entran materialmente en el producto, mas contribuyen a crear el producto nuevo. Su valor, lo mismo que el valor de la materia prima, de los materiales básicos y de los artículos semifabricados, se transfiere por completo al valor de la mercancía y reviene por entero al capitalista después de la venta.
A diferencia de estas partes del capital circulante la fuerza de trabajo no transfiere su valor el producto sino que crea un nuevo valor, en el que se incluye la plusvalía. Después de realizada la mercancía el equivalente del valor de la fuerza de trabajo junto con la plusvalía retorna al capitalista en forma de dinero. Resulta pues, que el capital variable, por su forma de movimiento pertenece al capital circulante, pues efectúa una rotación completa en cada ciclo del capital. Cuanto más rotaciones realice el capital circulante en el transcurso de un año, tanto mayor será la masa de plusvalía que obtendrá el capitalista. La velocidad de rotación del capital variable influye directamente sobre el aumento de la masa de plusvalía y de la cuota anual de plusvalía, cuota que se determina por la relación entre la masa anual de plusvalía y el capital variable. La velocidad de rotación del capital variable se refleja directamente en la magnitud del capital anticipado. Cuanto mayor es el número de rotaciones, tanto menor capital circulante necesita el capitalista siendo iguales las demás condiciones.

CAPITAL COMERCIAL:

Capital invertido en la esfera de la circulación, su función principal estriba en obtener ganancias mediante la compra y venta de las mercancías. En las formaciones precapitalistas el capital comercial era una forma independiente —la dominante— del capital. Contribuyó al desarrollo de las relaciones monetario— mercantiles, a la ruina de los pequeños productores, a la acumulación de grandes recursos dinerarios en manos de algunos explotadores, lo que facilitó el advenimiento del modo capitalista de producción. A medida que el capitalismo se desarrolla, el capital comercial se ve subordinado al capital industrial. El desarrollo de la economía capitalista se caracteriza por el hecho de que las funciones de producir y de realizar las mercancías se dividen entre los capitalistas comerciales e industriales. El capital comercial posee dos formas: 1) la comercial—mercantil que tiene por objetivo realizar el capital mercantil y la plusvalía contenida en las mercancías; 2) la del capital monetario-comercial (Capital de préstamo), que efectúa operaciones comerciales con dinero.
La disociación del capital comercial de modo que constituya una forma independiente crea las condiciones para que se acelere la rotación del capital industrial y se incremente la plusvalía producida por todo el capital social. La separación del capital industrial respecto del capital comercial acentúa la contradicción — inherente al capitalismo — entre la producción y el consumo. Los industriales, al vender la producción acabada al capitalista comercial, se despreocupan de lo que sucede luego con los artículos fabricados y siguen produciendo mercancías, acumulándolas en depósitos a menudo ya repletos, ampliando las dimensiones de las crisis de superproducción y ahondando, con ello, la contradicción fundamental del capitalismo: la que existe entre el carácter social de la producción y la apropiación capitalista privada.

CAPITAL DE PRÉSTAMO:

Capital monetario que su poseedor concede a otros capitalistas por un determinado tiempo y por una determinada remuneración en calidad de interés. Su particularidad diferencial estriba en que quienes utilizan el capital para producir plusvalía no son sus propios poseedores, sino otras personas; los capitalistas en funciones. En el proceso del ciclo del capital industrial se forman sistemáticamente recursos monetarios que quedan libres por cierto tiempo. En su afán de obtener ganancias, los capitalistas que disponen de tales recursos los ceden en préstamo a los capitalistas industriales que los necesitan para ampliar la producción y aumentar la plusvalía. El capitalista industrial devuelve al capitalista que concede el préstamo y en forma de interés parte de la nueva plusvalía obtenida, es lo que abona por el derecho de utilizar el capital del prestamista. La fórmula del capital de préstamo es D — D1 (préstamo en dinero — préstamo con interés). Este movimiento de dinero hace que, aparentemente, la fuente del ingreso que percibe el prestamista radique en el dinero mismo, aunque el verdadero origen del incremento dinerario es la plusvalía creada en el proceso de producción por los obreros asalariados, plusvalía de que se apropian gratuitamente los capitalistas industriales y los prestamistas. Aunque estos últimos no participan por sí mismos en la producción, explotan, junto con los industriales, a la clase obrera. El capital de préstamo no sólo expresa relaciones económicas entre los prestamistas y los capitalistas industriales, sino, además, entre la clase capitalista y la clase obrera explotada. En la sociedad burguesa, sirven de intermediarios entre prestamistas y capitalistas industriales los bancos, que acumulan los capitales monetarios libres y conceden créditos a las empresas capitalistas y al Estado burgués. El crédito contribuye a que la producción se amplíe y concentre, a que se acelere el proceso de su socialización y, al mismo tiempo, acentúa el carácter parasitario del régimen capitalista, a la vez que agudiza las contradicciones que le son inherentes. Bajo el imperialismo, el capital de préstamo, en forma de capital bancario monopolista unido al capital monopolista industrial, constituye la oligarquía financiera.

CAPITAL FICTICIO:

Capital en forma de títulos de valor, que proporcionan un ingreso a quien los posee. Los títulos de valor — acciones, obligaciones de las empresas capitalistas y de los empréstitos del Estado, cédulas de imposición de los Bancos hipotecarios— carecen de todo valor intrínseco. Esos títulos son un testimonio de que se ha concedido dinero en préstamo o para crear una empresa capitalista; por este motivo confieren a su poseedor el derecho de percibir regularmente plusvalía, creada en el proceso de la producción capitalista. El poseedor de acciones recibe por ellas, anualmente, un ingreso en forma de dividendo , y el poseedor de obligaciones lo recibe en forma de intereses. El movimiento de tales títulos de valor se efectúa en la Bolsa de Valores. A diferencia del capital real invertido en las diferentes ramas de la economía, el capital ficticio no constituye una riqueza real, y por este motivo no desempeña función alguna en el proceso de la reproducción capitalista. Su carácter ilusorio se descubre con singular nitidez durante las quiebras bursátiles, cuando las acciones y las obligaciones se desvalorizan en muchos miles de millones de unidades monetarias, pese a que con ello la riqueza social efectiva no disminuye en lo más mínimo. Por otra parte, la suba o la baja del precio de venta de las acciones y obligaciones, la especulación con unas y otras, constituyen un medio eficaz para que la gran burguesía se enriquezca a costa de la ruina de los tenedores pequeños y medios de títulos de valor. Con el desarrollo del capitalismo, el capital ficticio se incrementa más rápidamente que el capital real. Se debe ello al amplio desarrollo que alcanzan las empresas capitalistas en forma de sociedades anónimas, al crecimiento de los ingresos percibidos por los títulos de valor debido al aumento de las ganancias monopolistas y a la reducción de la cuota de interés de préstamo, así como también al aumento de la deuda del Estado. El capital ficticio crece con singular rapidez en la etapa actual del desarrollo capitalista. Ello es un exponente del proceso en virtud del cual prosigue la concentración de la riqueza de la sociedad capitalista en la oligarquía financiera y se intensifica el carácter parasitario del capitalismo.

CAPITAL FINANCIERO:

Es el formado por la unión del capital de los monopolios bancarios e industriales en los países imperialistas. La existencia del capital financiero y la consiguiente aparición de la oligarquía financiera constituyen uno de los rasgos fundamentales del imperialismo. La formación del capital financiero, hecho que corresponde a últimos del siglo pasado y comienzos del actual, fue una consecuencia de la alta concentración de capitales en la industria y en la banca. “La concentración de la producción; los monopolios que surgen de tal concentración; la fusión o unión de los bancos con la industria, tal es la historia del nacimiento del capital financiero y el contenido de este concepto” (V. I. Lenin). Utilizando los recursos monetarios libres, los bancos no sólo empiezan a conceder a las empresas industriales los préstamos a corto plazo, sino, además, créditos a largo plazo. Con ello obtienen la posibilidad de influir en la marcha de las empresas e incluso, a veces, de determinar el destino de las mismas. Los recursos de los bancos se trasladan asimismo a la industria mediante la adquisición de acciones y creando el denominado “sistema de participaciones”, con el cual, mediante un capital bancario propio de volumen relativamente pequeño, se pueden controlar sumas muy superiores de capitales ajenos.
Al mismo tiempo, se da un proceso de absorción de los pequeños bancos por parte de los grandes, se forman las uniones monopolistas denominadas consorcios bancarios. Cuando ya logran dominar la economía, los magnates del capital financiero determinan también la política de los estados capitalistas.

CAPITAL INDUSTRIAL:

Capital que se utiliza para producir plusvalía y funciona en la esfera de la producción material independientemente de la rama económica en que se ha invertido, es decir, el capital invertido en la industria, en la construcción, en la agricultura, en el transporte. Hay que distinguir el capital industrial del capital comercial y del capital de préstamo, que funcionan en la esfera de la circulación monetario—mercantil. El capital industrial se encuentra en constante movimiento, que se representa mediante la fórmula: D – M... P... M1 - D1
El valor del capital en movimiento es el mismo, y al pasar el capital por sus distintas fases sucesivas cambia de forma. En la primera fase (D — M < T/MP) la forma monetaria del capital se transforma en productiva; en la segunda fase (... P... proceso de producción), la forma productiva se convierte en mercantil; en la tercera fase (M1 — D1), la forma mercantil del capital vuelve a transformarse en monetaria. El movimiento del capital industrial se realiza en forma cíclica. Cada forma que el capital desembolsado adopta en su movimiento, tiene su ciclo y caracteriza con máxima precisión uno de los rasgos específicos del capital industrial. El ciclo del capital monetario pone de manifiesto con toda claridad el fin de la producción capitalista: obtener plusvalía; en esta parte, el proceso de producción aparece tan solo como simple medio de incrementar el valor anticipado.
En el ciclo del capital productivo se sitúa en primer plano la producción, el dinero sólo actúa al servicio de esta última, sirve de medio de circulación indispensable para que el proceso de producción se renueve sin cesar. En el ciclo del capital mercantil, la producción se presenta como condición de la interrumpida circulación de mercancías. En esta parte la circulación determina la producción y sus dimensiones. La unidad de las tres formas del ciclo constituye el movimiento del capital industrial en su conjunto, en toda su diversidad. Así pues, el capital industrial constituye un “capital que, a lo largo de su cielo completo, toma y abandona esas formas, y en cada una de ellas cumple la función que le corresponde” (C. Marx).

CAPITAL FIJO:

Parte del capital productivo que, participando por entero y reiteradamente en la producción de la mercancía, transfiere su valor por partes al nuevo producto, en el transcurso de varios períodos de producción, a medida que se va desgastando. Pertenece al capital fijo la parte del capital desembolsado que se invierte en la construcción de edificios e instalaciones, en la compra de maquinaria, aparatos y herramientas. La transferencia del valor por partes a la mercancía terminada condiciona asimismo la peculiaridad de la rotación del capital fijo, peculiaridad consistente en que por cada periodo de producción revierte sólo parte del valor del capital fijo, cuya rotación completa se efectúa en el transcurso de varios períodos de producción. Después de realizada la mercancía, el capital fijo también revierte por partes, en forma monetaria, al capitalista. El capital fijo está sometido a desgaste físico y desgaste moral. El desgaste físico consiste en la pérdida de valor de uso que el capital fijo va sufriendo gradualmente. En consonancia con ello, su valor se transfiere gradualmente al producto, va revirtiendo por partes al capitalista en forma de amortización , destinada a reponer total o parcialmente el capital fijo desgastado. El desgaste moral es una consecuencia del progreso técnico y hace que se renueve el capital fijo antes de que se haya desgastado físicamente.

CAPITAL MERCANTIL:

Es una de las formas funcionales del capital industrial. El capital mercantil se presenta bajo el aspecto de una determinada suma de mercancías producidas en las empresas capitalistas y destinadas a la venta. Por su valor, incluye el valor inicialmente anticipada y la plusvalía, creada en el proceso de producción como resultado de la explotación de la fuerza de trabajo. El capital mercantil cumple la función de realizar la plusvalía. En un determinado nivel de desarrollo del capitalismo, el capital mercantil se separó bajo la forma independiente del capital comercial subordinada al capital industrial.

CAPITAL MONETARIO:

Suma de dinero que proporciona ganancias a su poseedor a costa de la explotación del trabajo ajeno. El capital monetario existió bajo el régimen esclavista y bajo el feudalismo en forma de capital comercial y usurario, formas independientes del capital. En el período capitalista, el capital monetario constituye una de las formas funcionales del capital industrial , le sirve de forma primera y con ella se inicia su movimiento. Todo capitalista aparece en primer lugar como poseedor de dinero. El capitalista no sólo gasta dinero para adquirir cierta mercancía, sino que además lo anticipa como valor que ha de revertirle aumentado en la magnitud de la plusvalía. Para ello el capitalista compra una mercancía especial —la fuerza de trabajo— y medios de producción. El acto D (dinero) — T (fuerza de trabajo) expresa la relación de clase entre el capitalista y el obrero asalariado; esta relación se basa en el hecho de que los medios de vida y los medios de producción están separados del poseedor de la fuerza de trabajo, en cuanto propiedad del capitalista que le es ajena y se le opone. El dinero no actúa por sí mismo en calidad de capital monetario, sino tan sólo porque los capitalistas lo utilizan para comprar los elementos del capital productivo — plasmado en los medios de producción y en la fuerza de trabajo - con el fin de obtener plusvalía. Mediante la realización de las mercancías producidas por los obreros asalariados el capital industrial recobra la forma de capital monetario, el cual supera en la magnitud de la plusvalía al capital monetario anticipado. El capital monetario que queda libre en el ciclo del capital, puede convertirse, y se convierte, en capital de préstamo.

CAPITAL PRODUCTIVO:

Una de las formas en que funciona el capital industrial y se da como resultado de la modificación que el capital sufra al pasar de su forma monetaria a su forma productiva; segunda fase del ciclo del capital industrial.
Los medios de producción y la fuerza de trabajo adquiridos por el capitalista constituyen las partes materiales y humanas integrantes del capital que actúa en la esfera de la producción. Para que el proceso de trabajo se efectúe se han de unir los medios de producción y la fuerza de trabajo. Bajo el capitalismo, esta unión se lleva a cabo mediante la compra regular que de fuerza de trabajo y de medios de producción realiza el capitalista. Si estos dos factores no se unen, como suele ocurrir en el período de las crisis económicas, la producción se interrumpe.
Entonces, los obreros se ven condenados al hambre, a la miseria, pierden su calificación, y los medios de producción se deterioran debido a su inactividad. A diferencia del capital monetario y del capital mercantil, el capital productivo tiene dos particularidades: en primer lugar, sólo actúa en la esfera de la producción material, y en segundo lugar —y esto es lo más importante—su función estriba en crear plusvalía. A esto se debe el significado decisivo de la forma productiva del capital en el transcurso de su ciclo. De las dos partes que integran el capital productivo, la única fuente de plusvalía es la fuerza de trabajo, en cuya adquisición se invierte el capital variable. Para encubrir la esencia de la explotación capitalista, los economistas burgueses idearon la falsa concepción de la “productividad del capital”. Según esta “teoría”, no es al trabajo asalariado lo que crea la ganancia de los capitalistas, sino el “capital”, con la particularidad de que circunscriben el concepto de capital únicamente a los elementos del capital constante: a los medios de producción, al trabajo pasado. Sin embargo, la teoría de la plusvalía, de Marx, demuestra de manera irrefutable que la plusvalía se crea en el proceso de la producción capitalista, y la crean las inversiones de trabajo de los obreros asalariados.

CAPITAL USURARIO:

Forma de capital que proporciona interés. El Capital usurario apareció en el período en que el régimen de la comunidad primitiva se descompone y surge el Estado esclavista. Los usureros participaban en la explotación de los esclavos y de los siervos, concedían préstamos a los dueños de esclavos y a los señores feudales. Los intereses exigidos por el préstamo no sólo absorbían todo el plusproducto, sino, también una parte del producto necesario de los esclavos y de los siervos. El capital usurario contribuyó a preparar las condiciones para que surgiera el modo capitalista de producción. Por una parte, empujó a la ruina y a la proletarización a los pequeños productores, que se convirtieron en obreros asalariados, y por otra parte aceleró la acumulación de capital monetario. Bajo el modo capitalista de producción, la forma básica de capital que proporciona intereses es el capital de préstamo. El capital usurario sigue desempeñando un importante papel en los países coloniales y dependientes donde las relaciones económico — sociales son atrasadas y el imperialismo mantiene su yugo.

CAPITAL VARIABLE:

Parte del capital que el empresario invierte en la compra de fuerza de trabajo (o sea, el salario de los obreros) y que se incrementa en el proceso de producción. En la empresa capitalista, el obrero crea un valor que supera, por su volumen, lo que percibe en concepto de salario, es decir, crea plusvalía, pues trabaja más tiempo de lo que es necesario para producir el valor de su fuerza de trabajo. Por consiguiente, el valor del capital desembolsado para la compra de fuerza de trabajo no sólo se conserva en el proceso en que se crea el nuevo valor, sino que se incrementa en la magnitud de la plusvalía. Fue Marx quien introdujo por primera vez la división del capital en capital constante y capital variable. La diferencia entre uno y otro la explica Marx por el doble carácter que presenta el trabajo del proletario. Con su trabajo concreto el obrero transfiere el valor de los medios de producción consumidos al nuevo producto; con su trabajo abstracto, crea un nuevo valor, que contiene el equivalente del valor de la fuerza de trabajo y la plusvalía, de que se apropia el capitalista gratuitamente. Con esto se mostró cuál es la fuente real de la plusvalía, se reveló la esencia de la explotación capitalista y el fin inmediato de la producción en el capitalismo: crear plusvalía. Por el carácter de su rotación, el capital variable constituye una parte del capital circulante.

DINERO:

Mercancía cuya función especifica estriba en desempeñar la función de equivalente general. El dinero surgió espontáneamente en la remota antigüedad, en el proceso de desarrollo del cambio y de las formas del valor. En los estadios iniciales del cambio, fueron diversas las mercancías que se emplearon como equivalente general. Poco a poco, la función del dinero se fue fijando espontáneamente en la plata y el oro gracias a las singulares propiedades físicas y químicas de dichos metales, muy idóneos para desempeñar el papel de equivalente general. En el siglo XX, la función de mercancía dinero se ha circunscrito exclusivamente al oro. La aparición del dinero fue resultado del desarrollo de la contradicción interna dada en la mercancía, de la contradicción entre el valor de uso y el valor. En consecuencia, todo el mundo mercantil quedó escindido en dos polos: 1) todas las mercancías como valores de uso, y 2) el dinero, plasmación general del valor. En el valor de uso del dinero se expresa el valor de todas las demás mercancías; el trabajo concreto contenido en el dinero sirve de forma general en que se manifiesta el trabajo abstracto , y el trabajo privado encarnado en el dinero aparece en forma socialmente reconocida. Por medio del dinero se realiza el calculo social del trabajo, se mide el trabajo contenido en la mercancía y esto medición no se hace de manera directa e inmediata en tiempo de trabajo, sino indirectamente, por medio del precio de la mercancía. A diferencia de las otras mercancías; el dinero posee la propiedad de ser directa y universalmente cambiable por cualquier otra mercancía. La esencia y el papel del dinero en la economía se manifiestan en las funciones del dinero. La aparición del dinero resuelve la contradicción del cambio directo de mercancías a la vez que da origen a las condiciones para que sigan desenvolviéndose las contradicciones de la economía mercantil. El cambio de mercancías a través del dinero, en la economía mercantil basada en la propiedad privada sobre los medios de producción, intensifica la dependencia en que el productor de mercancías se encuentra respecto al mercado, a la fluctuación de precios debida a las variaciones de correlación entre la demanda y la oferta de mercancías. De ahí que la aparición del dinero supusiera un aumento del poder de la espontaneidad social sobre los hombres. El desarrollo de las relaciones monetario— mercantiles socava la economía natural e intensifica la diferenciación de los productores privados de mercancías. Las cargas feudales en especie se convierten en tributos en dinero, surgen y se desarrollan los impuestos monetarios. Entre las masas de la población aumenta la necesidad de dinero. El dinero se concentro en manos de los ricos y se convierte en medio de explotación de los pobres. En el régimen de propiedad privada sobre los medios de producción, cuando aparece en el mercado la mercancía fuerza de trabajo, el dinero facilita el desarrollo del sistema de trabajo asalariado y él mismo se convierte en instrumento de la explotación capitalista. La utilización del dinero con fines de lucro lo transforma en capital. Mas el dinero por si mismo no es capital. Expresa las relaciones de producción dominantes entre los productores de mercancías. Así se explica que la esencia del dinero se modifique en dependencia del modo de producción a que sirve.
Bajo el capitalismo, el dinero se convierte en capital, sirve para enriquecer a la minoría explotadora. La necesidad del dinero en la sociedad socialista está condicionada por la existencia de la producción mercantil y por la acción de la ley del valor. Bajo el socialismo, el dinero cumple su función de equivalente general sin entrar en contradicciones antagónicas con la mercancía. No hay crisis económicas de superproducción que detengan el proceso de conversión de las mercancías en dinero.
Bajo el socialismo, el dinero no aparece en calidad de forma universal de la riqueza de la sociedad, como bajo el capitalismo. Dada la limitación de la esfera mercantil, en la sociedad socialista elementos de la riqueza social tales como la tierra y el subsuelo, los bosques, etc. no son objeto de compraventa. Al suprimirse la propiedad privada, se liquida el poder del dinero sobre los hombres y sus relaciones. Bajo el socialismo, el dinero no puede actuar como capital, cono instrumento de explotación. Siendo, bajo el socialismo, equivalente general, el dinero está al servicio del proceso de la reproducción ampliada, se utiliza para organizar la autonomía económica, para el cálculo y control de la producción y distribución del producto social, se usa como medida del trabajo y como medida del consumo. El Estado socialista utiliza el dinero para organizar de manera racional y rentable la economía, estimulando materialmente a las empresas y a los trabajadores para que alcancen altos índices de producción con un mínimo de gastos sociales de trabajo. Establecido el comunismo, desaparecerá la necesidad del dinero.

MERCANCÍA:

Producto del trabajo destinado a satisfacer alguna necesidad del hombre y que se elabora para la venta, no para el propio consumo. Los productos del trabajo se convierten en mercancías tan sólo cuando aparece la división social del trabajo y cuando existen determinadas formas de propiedad sobre los medios de producción y los frutos del trabajo. Por consiguiente, o mercancía es una categoría histórica. En los modos de producción esclavista y feudal, la gran masa de los productos del trabajo se obtienen en un régimen de economía natural y no se presentan en calidad de mercancías. Sólo en la producción capitalista todos los frutos del trabajo se convierten en mercancías y también se convierte en mercancía -esto es lo más característico del capitalismo- la fuerza de trabajo. Toda mercancía posee dos propiedades, tiene un doble carácter. En primer lugar, la mercancía ha de satisfacer tal o cual necesidad humana, ha de ser útil al hombre, y dicha propiedad constituye el valor de uso de la mercancía. Como quiera que la mercancía es un producto destinado al cambio, su valor de uso es portador del valor , es decir, del trabajo social invertido en su producción y materializado en la mercancía. Estas dos propiedades de la mercancía son una consecuencia del doble carácter del trabajo. El gasto de trabajo concreto crea el valor de uso de la mercancía, y el trabajo abstracto crea el valor de la misma, Como valores de uso, las mercancías son cualitativamente heterogéneas y en consecuencia no conmensurables entre si desde el punto de vista cuantitativo. Como valores, las mercancías constituyen condensaciones de trabajo social homogéneo de los productores. La magnitud del valor de las mercancías está determinada por la cantidad de trabajo socialmente necesario. En la mercancía producida en las condiciones de la propiedad privada, se encierran en germen todas las contradicciones fundamentales de la producción mercantil simple y de la producción mercantil capitalista.
En la economía mercantil de propiedad privada, el doble carácter del trabajo materializado en la mercancía refleja las contradicciones entre el trabajo privado y el trabajo social de los productores, entre el valor de uso y el valor. En la sociedad en que domina la propiedad privada capitalista sobre los medios de producción, estas contradicciones de la mercancía se reflejan en las dificultades que existen para realizar la mercancía dada, en las crisis de superproducción que se repiten periódicamente y que estremecen la economía capitalista, en la lucha competitiva de los productores de mercancías, lucha que conduce, en último término, a la ruina de los pequeños productores y al enriquecimiento de unos pocos, los más fuertes económicamente, y en las condiciones actuales, al enriquecimiento de la gran burguesía monopolista. La producción de artículos como mercancías también se conserva bajo el socialismo. Son mercancías, bajo el socialismo, todos los productos agrícolas (víveres y materias primas) que venden los koljoses y los koljosianos al Estado y en los mercados koljosianos, así como todos los artículos de consumo que se producen en las empresas del Estado y se venden a través de la red comercial a la población urbana y rural o en el mercado internacional. También son mercancías los medios de producción. En la sociedad socialista las mercancías, por su naturaleza, se diferencian de manera esencial de las mercancías que se producen en las condiciones de la propiedad privada. En la sociedad socialista, la producción y el cambio de mercancías se efectúan bajo el dominio de la propiedad social sobre los medios de producción; en su mayor parte, los artículos se producen mediante el trabajo colectivo en empresas socialistas según un plan establecido de antemano, plan en que se tienen en cuenta las necesidades sociales y los inversiones de trabajo socialmente necesarias. La circulación de mercancías se organiza de manera planificada en escala de toda la sociedad. Por este motivo, la mercancía, en el socialismo, no es simplemente un producto destinado al cambio, sino un producto obtenido según un plan para satisfacer las necesidades de la sociedad socialista y que pasa al consumidor a través de la circulación organizada a tenor de un plan.
En el socialismo, la esfera de la producción mercantil está esencialmente limitada, dado que en él la fuerza de trabajo del hombre no es una mercancía, la tierra y el subsuelo, las fábricas, las plantas industriales, las minas y otras empresas, no se venden ni se compran y por consiguiente no son mercancías. No existiendo la propiedad privada ni la explotación no es posible que la producción mercantil socialista se transforme en capitalista. En el régimen socialista, el trabajo abstracto y el trabajo concreto invertidos en la producción de las mercancías son dos aspectos del trabajo directamente social. Por consiguiente, bajo el socialismo, la contradicción entre el valor de uso y el valor de la mercancía no tiene un carácter antagónico y se resuelve de manera planificada, estableciendo proporciones adecuadas en la producción y realización de los artículos tanto en su expresión natural como en su valor. La producción mercantil se conserva durante todo el período de la edificación de la sociedad comunista en todos los frentes. Caducará y desaparecerá en la fase superior del comunismo.

MERCADO INTERIOR:

Esfera de la circulación de mercancías que abarca un determinado país. El mercado interior surgió y se desarrolló sobre la base de la división social del trabajo y de la separación de los productores en calidad de propietarios de los medios de producción. El desenvolvimiento acelerado del mercado interior se inicia al consolidarse las relaciones capitalistas. El desarrollo del morcado interior en un estado es determinado por el desarrollo de la producción de mercancías en el país. Bajo el capitalismo, el aumento de la producción se lleva a cabo en presencia de contradicciones antagónicas entre ésta y el consumo de los trabajadores; ello hace que el incremento del mercado interior vaya a la zaga del incremento de la producción. En el período imperialista, el problema del mercado interior aun se agudiza más, dado que el dominio del capital monopolista lleva al extremo las contradicciones entre el carácter social de la producción y la forma privada de apropiación. Los estrechos limites del mercado interior obligan a los monopolios a buscar y conquistar mercados exteriores. La discriminación de las potencias imperialistas en la esfera del comercio exterior ahonda y agrava los problemas del mercado interior. Bajo el socialismo el mercado interior se conserva debido a la existencia de la producción mercantil y de las relaciones monetario-mercantiles. De su esfera se excluyen la fuerza de trabajo, la tierra, los fondos básicos de producción (plantes industriales, fábricas, minas, centrales eléctricas, etc.) y los recursos naturales. En este caso, el mercado interior no presenta las contradicciones antagónicas inherentes al capitalismo. Las proporciones entre la producción y el consumo se establecen de manera consciente, partiendo del conocimiento y de la utilización de las leyes económicas. Ello crea condiciones objetivas para que el mercado interior crezca con firmeza y sin crisis. El mercado interior, bajo el socialismo, se compone del comercio estatal, del cooperativo y del koljosiano.

OPOSICIÓN ENTRE EL TRABAJO INTELECTUAL Y EL TRABAJO FÍSICO:

Oposición de intereses entre los hombres dedicados a la labor intelectual y los dedicados a la labor física; surge al desarrollarse la división social del trabajo, al aparecer la propiedad privada y las clases antagónicas. Esta oposición es característica de todas las sociedades basadas en la explotación donde los intelectuales, dedicados a la ciencia, al arte y a la política pertenecen a las clases explotadoras o están a su servicio, y con ello participan en la explotación de los hombres dedicados al trabajo físico. Las masas explotadas se ven constreñidas a ocuparse en duras labores físicas y gran parte de sus individuos están condenados a la miseria y al retraso cultural. La oposición indicada alcanza su punto culminante bajo el capitalismo. Aunque la gran industria maquinizada abre un amplio campo para el aprovechamiento de la ciencia en el proceso de producción, para infundir al trabajo un carácter creador, la realidad es que la aplicación capitalista de la maquinaria convierte al obrero en un apéndice de la máquina, le deforma física e intelectualmente. El fin de la propiedad privada sobre los medios de producción, el dominio de la propiedad social socialista, la supresión de las clases explotadoras y la victoria del socialismo conducen a la eliminación de la oposición entre el trabajo físico y el trabajo intelectual. En la sociedad socialista los intelectuales se hallan vitalmente unidos al pueblo, crece y se fortalece la unidad político-social entre la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad. Durante los años de Poder Soviético, se ha creado en la U.R.S.S. un destacamento de más de 20 millones de trabajadores dedicados a la labor intelectual, una intelectualidad auténticamente del pueblo. Casi 1/3 de los trabajadores manuales poseen instrucción media o superior. Esto significa que se ha dado un gran paso por el camino de elevar el nivel técnico y cultural de los trabajadores manuales todos hacia el de quienes se dedican a la labor intelectual. No obstante, en la sociedad socialista aún subsisten diferencias esenciales entre el trabajo intelectual y el trabajo físico , las cuales sólo desaparecerán definitivamente en la fase superior del comunismo.

OPOSICIÓN ENTRE LA CIUDAD Y EL CAMPO:

Oposición, característica de todas las formaciones antagónicas de clase, entre los intereses de las clases urbanas dominantes y las masas trabajadores de la población rural. Dicha oposición surgió en el proceso de la división social del trabajo, de la separación de la ciudad respecto al campo. de la división de la sociedad en clases antagónicas. En la sociedad capitalista, se ahonda y se agudiza la oposición indicada, y ello se debe, en el plano económico, a que la burguesía urbana junto con los granjeros capitalistas y los terratenientes explotan a las masas de millones de campesinos. En el proceso de desarrollo de la industria, del comercio, del sistema crediticio e impositivo, la mayor parte de la población rural se arruina. Los pequeños campesinos no pueden esperar que su situación mejore en el marco del capitalismo, sus intereses esenciales coinciden con los de la clase obrera, lo cual hace posible y necesario la alianza de la clase obrera y de los campesinos que viven de su trabajo en la lucha contra el régimen burgués. Bajo el capitalismo, la agricultura se rezaga de la industria ante todo por el nivel de las fuerzas productivas. Ello se debe fundamentalmente, a la naturaleza misma del sistema de economía capitalista. El monopolio de la propiedad privada sobre la tierra en manos de los grandes terratenientes frena el desarrollo de las fuerzas productivas en la agricultura. El capitalismo ha provocado, asimismo, un muy considerable retraso del campo respecto a la ciudad en el aspecto cultural. Gracias a la revolución socialista, a la supresión de la propiedad privada sobre los medios de producción y de la explotación del hombre por el hombre, en los países socialistas se ha eliminado la oposición entre la ciudad y el campo, y los trabajadores de la primera fomentan por todos les medios el ascenso económico y cultural del segundo. Mas, bajo el socialismo aún subsisten diferencias esenciales entre la ciudad y el campo , diferencias que se van borrando gradualmente y que desaparecerán por completo en la fase superior de la sociedad comunista.

OPOSICIÓN ENTRE LA CIUDAD Y EL CAMPO:

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